Crisis educativa en Santiago evidencia el riesgo de exclusión escolar en Barahona y el Sur
La denuncia de la ADP sobre 5,000 estudiantes fuera de las aulas en Santiago Oeste enciende las alarmas en la región Sur, donde comunidades vulnerables enfrentan desafíos similares. La falta de infraestructura y soluciones definitivas amenaza el derecho a la educación de miles de niños y jóvenes.
Alrededor de 5,000 estudiantes permanecen fuera de las aulas en Santiago Oeste, según denunció el presidente de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), José Alberto Brito, durante una marcha pacífica realizada ayer. La situación, aunque ocurre en el Cibao, resuena con fuerza en el Sur, donde la inversión en infraestructura escolar sigue siendo una deuda histórica.
Los centros educativos afectados en Santiago son la escuela Emma Balaguer, Rafaela Jiminián de Cruz, Cienfuego Abajo, la doctora Teresa Peña Silverio y el liceo Carmelo Sandoval. En Barahona, Pedernales y otras provincias del Sur, la falta de aulas y el hacinamiento son problemas que afectan a cientos de estudiantes, especialmente en zonas rurales y turísticas como Bahoruco o la costa de Barahona.
Brito explicó que solo la escuela Emma Balaguer tiene más de 1,000 estudiantes en la tanda diurna, cifra que evidencia la saturación. En el Sur, aunque la matrícula es menor, la brecha de calidad y acceso se agrava por la dispersión geográfica y la falta de centros educativos en comunidades apartadas, lo que impacta la economía local y el desarrollo turístico, que requiere capital humano preparado.
La ADP exige soluciones definitivas, no parches. Para las comunidades del Sur, este reclamo debe servir de espejo: urge priorizar la construcción de escuelas dignas y seguras, como las que se necesitan en Barahona para atender la demanda de la zona turística y agrícola. Un sistema educativo colapsado en cualquier punto del país afecta la competitividad de toda la nación, incluyendo la región Sur.
Mientras los estudiantes de Santiago Oeste pierden días de clases, en el Sur los maestros y las juntas de padres ven con preocupación que la crisis educativa no es un hecho aislado. La solución integral que reclaman los docentes en Santiago debe extenderse a todo el territorio nacional, con especial atención a las provincias del Sur, donde la educación es la principal herramienta para romper el ciclo de pobreza.



