El Hombre Pollo y su hazaña ofensiva en las Grandes Ligas
Una superstición que se convirtió en leyenda
Wade Boggs brilló durante 11 temporadas con los Medias Rojas de Boston entre 1982 y 1992, período en el que conquistó cinco títulos de bateo. Posteriormente vistió el uniforme de los Yankees de Nueva York, sus acérrimos rivales, donde promedió .313 y sumó dos Guantes de Oro como antesalista. Su carrera concluyó en Tampa, franquicia con la que alcanzó el hit número 3,000 en 1999.
La superstición más célebre de Boggs consistía en alimentarse exclusivamente con pollo antes de cada encuentro, costumbre que le valió el apodo de Chicken Man. Incluso publicó un libro titulado Fowl Tips donde compartió diversas recetas para preparar el ave.
Desde el plano estadístico, Boggs acumuló una racha extraordinaria de 162 juegos consecutivos —repartidos entre el 9 de junio de 1985 y el 6 de junio de 1986— con un promedio de bateo de .401. En ese tramo conectó 257 imparables en 641 visitas al plato, con 12 cuadrangulares, 92 carreras impulsadas y 109 bases por bolas. Su porcentaje de embasarse fue de .489.
La hazaña cobra mayor dimensión al constatar que los partidos se dividieron exactamente en 81 como local en Fenway Park y 81 como visitante. Para ponerlo en perspectiva, Ted Williams, el último en batear .400 en una campaña completa, apenas disputó 143 juegos en 1941. Si se toman sus últimos 13 encuentros de 1940, toda la temporada de 1941 y los primeros seis de 1942, Williams promedió exactamente .400 en 162 partidos.



