500 publicaciones científicas en 12 años abarcan salud, ambiente y sociedad dominicana
La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) ha realizado más de 500 publicaciones científicas entre 2012 y 2026, según informó la vicerrectora de Investigación, Juana Encarnación. Los estudios van desde enfermedades de arrecifes en Caobita, Azua, hasta detección de cáncer en San Francisco de Macorís y riesgo sísmico en el valle del Cibao.
La vicerrectora de Investigación de la UASD, Juana Encarnación, destacó que el inventario más reciente de la actividad científica de esa academia revela una institución que investiga la salud de su población, la seguridad de sus alimentos, la fragilidad de sus costas, el futuro de sus cultivos, el comportamiento de sus ciudades y las tensiones que atraviesan la sociedad dominicana.
Entre los ejemplos citados por Encarnación, se encuentran los estudios en las aguas de Caobita, Azua, sobre enfermedades que amenazan los arrecifes de coral; en Punta Catalina, donde otro equipo busca metales pesados en el aire, el suelo y los sedimentos; y en San Francisco de Macorís, donde físicos y profesionales de la salud prueban si una corriente eléctrica imperceptible puede ayudar a detectar alteraciones asociadas al cáncer.
Además, en el valle del Cibao se calcula el riesgo sísmico, mientras que desde computadoras alimentadas con datos epidemiológicos y climáticos, un grupo intenta anticipar los brotes de dengue antes de que las salas de emergencia comiencen a llenarse. "Son investigaciones diferentes, realizadas en lugares distantes y desde disciplinas que pocas veces aparecen juntas", dijo Encarnación, quien resaltó que todas tienen un punto de origen común: la UASD.
Detrás de esa producción científica existe una estructura que atraviesa toda la Universidad, integrada por institutos como el de Investigaciones en Salud, Física, Microbiología y Parasitología, el Centro de Investigaciones de Biología Marina, los institutos de Investigaciones Botánicas y Zoológicas, Nacional de Investigaciones Agropecuarias, de Enfermedades Infecciosas y Zoonóticas, de Investigación e Innovación Educativa, y los de Historia, Filosofía, Psicología y Lingüística y Literatura, entre otras unidades. A esa estructura se suman escuelas, laboratorios, grupos de investigación, facultades, recintos y centros universitarios distribuidos por el territorio nacional.
