
La cañada de Arroyo Manzano, frente al residencial El Millón en el Distrito Nacional, lleva meses con basura estancada. Para Barahona y la región Sur, este caso refleja la falta de respuesta de las autoridades ante problemas ambientales que también afectan a nuestras comunidades.
La cañada de Arroyo Manzano, ubicada en la calle Ercilia Pepín, frente al residencial El Millón, presenta una acumulación de basura que persiste desde hace varios meses. Vecinos del lugar, como Rubio, empleado de la escuela 'Patio Sport Club', denuncian que han acudido en reiteradas ocasiones al Ayuntamiento del Distrito Nacional (ADN) y a otras instancias sin recibir solución. Esta situación, aunque ocurre en la capital, es un espejo de lo que viven muchas comunidades del Sur, donde las cañadas y arroyos también sufren por la falta de mantenimiento.
El agua arrastra los desechos hasta la cañada, creando una capa sólida de basura que da la impresión de ser tierra firme. 'El llamado que le hacemos a las autoridades del Gobierno es que vengan a resolver eso porque toda esa basura es un depósito de enfermedades para nosotros', expresó Rubio, quien también señaló que el mal olor es insoportable. En Barahona, los residentes de sectores como La Higuera o el barrio Savica conocen bien esta realidad, donde las lluvias convierten los desechos en criaderos de mosquitos y focos de infección.
La falta de respuesta institucional se evidenció cuando un árbol cayó en un tramo de la cañada y la comunidad tuvo que pagar a un particular para removerlo, pues las autoridades nunca se presentaron. Francisco Morillo, empleado del Patio Sport Club, explicó que 'nunca el ayuntamiento ha venido a colaborar con la limpieza, siempre ha sido una iniciativa privada del club'. Esta realidad también se replica en el Sur, donde las juntas de vecinos y organizaciones comunitarias a menudo asumen la limpieza de cañadas y arroyos con recursos propios.
El caso de Arroyo Manzano es particularmente llamativo porque ocurre en El Millón, uno de los sectores más exclusivos de la capital, donde las viviendas son costosas y los residentes tienen acceso a servicios. Sin embargo, la falta de mantenimiento de las cañadas es un problema estructural que afecta a todo el país, incluyendo la región Sur, donde el crecimiento urbano desordenado y la acumulación de residuos reducen la capacidad de drenaje, aumentando el riesgo de inundaciones y enfermedades. Para Barahona, esta noticia es un recordatorio de la necesidad de exigir a las autoridades locales y nacionales una gestión ambiental efectiva.
Las cañadas forman parte del sistema natural de drenaje urbano y son esenciales para conducir las aguas pluviales hacia los ríos. En el Gran Santo Domingo, y también en ciudades del Sur como Barahona, la ocupación de sus márgenes y la basura han reducido su capacidad, provocando inundaciones y contaminación. La comunidad de Arroyo Manzano espera que las autoridades actúen, pero mientras tanto, los vecinos y el club deportivo siguen limpiando por sus propios medios, una realidad que resuena en cada rincón de la República Dominicana.



