Sequías amenazan cosechas y seguridad alimentaria en el país, según informe de la Cepal
La Cepal advirtió este lunes que un evento extremo de El Niño podría sumar 4,8 millones de personas a la pobreza en América Latina y el Caribe, con probabilidades superiores al 70 % de sequías en República Dominicana y otros países del Caribe, según un análisis de la FAO citado en el informe.
El informe especial 'Los efectos del fenómeno El Niño en América Latina y el Caribe', presentado este lunes por la Comisión Económica para América Latina y (Cepal), estima que un episodio extremo de El Niño provocaría una pérdida acumulada de al menos 2 % del PIB regional en tres años, con la mitad concentrada en el primer año. El impacto en los ingresos de los hogares podría incrementar la pobreza en hasta 4,8 millones de personas adicionales hacia finales de la década, en comparación con un escenario sin El Niño.
Para República Dominicana, el documento cita un análisis de la FAO que señala probabilidades superiores al 70 % de sufrir sequías en los próximos meses en el Corredor Seco Centroamericano, Colombia, Venezuela y naciones del Caribe como Cuba, República Dominicana y Haití. Estas sequías amenazan las cosechas y la seguridad alimentaria, uno de los sectores clave identificados por la Cepal junto a energía, pesca, agricultura e infraestructuras.
La Cepal advierte que las altas temperaturas elevarán la demanda de electricidad en grandes ciudades como Lima, São Paulo y Ciudad de México, y que la menor disponibilidad hídrica incrementa el riesgo de cortes eléctricos y sobrecostos operativos. La región presenta una elevada vulnerabilidad estructural en el sector energético, ya que en varios países la generación hidroeléctrica supera el 70 % de la matriz eléctrica y más del 50 % de la capacidad instalada tiene más de 30 años de antigüedad.
El organismo regional también anticipa impactos severos en la pesca, con reducciones de capturas del 52,7 % en 1972-1973 y del 26,9 % en 1997-1998 durante episodios de 'Súper El Niño'. Las proyecciones de la NOAA indican una probabilidad superior al 90 % de que el Niño alcance una intensidad muy fuerte en el otoño e invierno boreal de 2026-2027. La Cepal recomienda diez medidas estratégicas, entre ellas asumir el riesgo climático como criterio permanente en las políticas, destinar recursos a la protección de infraestructuras y disponer de fondos de reserva.



