
Claves de una emprendedora adolescente para organizar tiempo, dinero y estudios
A los 17 años, Sarah Rosario Matos invirtió sus ahorros en Dolce Rituel, una marca de jabones artesanales y aceites para la piel. Su caso muestra cómo combinar estudios y negocio con disciplina y apoyo familiar.
Sarah Rosario Matos tenía 17 años cuando terminó la escuela y decidió usar sus ahorros en algo que siempre le apasionó: el cuidado personal. Así nació Dolce Rituel, una marca de jabones artesanales, aceites y otros productos para la piel con la que busca hacerse un espacio en el mercado dominicano.
La joven contó en exclusiva a que la iniciativa surgió tras evaluar distintas opciones para sus ahorros, incluidos estudios universitarios o gastos personales. Su inclinación por el cuidado de la piel y el cabello, y su afición por experimentar con preparaciones caseras, definieron el rumbo del proyecto.
Para Dolce Rituel, Sarah tiene una persona encargada de elaborar los productos, mientras ella coloca las etiquetas y gestiona el emprendimiento. Combina sus estudios con las exigencias del negocio, un desafío que le ha enseñado a organizar su tiempo y mantener la constancia. También ha tenido que priorizar económicamente y renunciar a gustos personales: «Dejé de comprarme ropa por invertir, siento que eso para mí es el sacrificio más grande», comenta.
Detrás de su decisión estuvo el consejo de su madre, María Isabel Matos, quien la motivó a usar sus ahorros en algo que disfrutara y pudiera convertirse en fuente de ingresos. Aunque aún no obtiene las ganancias esperadas, Sarah mantiene su apuesta por Dolce Rituel, consciente de que consolidar una marca requiere paciencia y perseverancia. Quienes la conocen se sorprenden de que una joven tímida haya asumido este reto empresarial.



