
El siniestro reaviva el debate sobre prevención y protección de comerciantes en toda la República Dominicana.
El alcalde Ulises Rodríguez inspeccionó este domingo la Plaza Lorenzo Vargas, donde 14 locales quedaron destruidos por un incendio. Para el Sur, el caso evidencia la necesidad de reforzar la seguridad en mercados y plazas comerciales, vitales para la economía local.
El incendio registrado en la madrugada de este domingo en el Mercado Modelo de Santiago ha dejado 14 módulos comerciales destruidos, según la evaluación inicial del alcalde Ulises Rodríguez. Aunque el hecho ocurrió en el Cibao, las autoridades y comerciantes de la región Sur observan con atención, pues mercados como el de Barahona o San Juan de la Maguana enfrentan riesgos similares por altas temperaturas y falta de protocolos de prevención.
Rodríguez recorrió el área de la Plaza Lorenzo Vargas acompañado del general Alexis Moscat, intendente del Cuerpo de Bomberos de Santiago, y representantes de la Policía Nacional y Municipal. El alcalde informó que el Cuerpo de Bomberos reportó preliminarmente 17 módulos afectados en las áreas de variedades y joyería, y que se realizará un levantamiento exhaustivo para cuantificar las pérdidas.
“Estamos haciendo un levantamiento del lugar y dándole garantía a las personas. Vamos a ver el impacto de los daños”, declaró Rodríguez. El ejecutivo municipal señaló que la recuperación del mercado tradicional podría ser más rápida, mientras que la plaza comercial requerirá más tiempo por la magnitud del fuego. En el Sur, donde el comercio informal es un pilar económico, estas palabras resuenan: la recuperación de espacios comerciales es clave para miles de familias.
El alcalde también vinculó el siniestro con las elevadas temperaturas que afectan al país y pidió una investigación exhaustiva para determinar el origen del fuego y evitar que se repita. Este episodio recuerda que, en ciudades como Barahona o Azua, los mercados y plazas deben revisar sus sistemas eléctricos y contar con planes de emergencia ante el calor extremo.
Afortunadamente, no se reportaron víctimas mortales ni heridos, pero el incendio reaviva la preocupación por la seguridad de los centros comerciales. En Santiago, este es el segundo siniestro de magnitud en el Mercado Modelo desde el 1 de agosto de 2024, cuando otro incendio causó pérdidas millonarias. Para el Sur, la lección es clara: la prevención y la coordinación interinstitucional son indispensables para proteger el comercio local y el sustento de las comunidades.


