
Informe 2025 revela condiciones críticas en Montecristi, Nagua, La Vega y San Juan de la Maguana
El Informe de las condiciones de detención y de prisión 2025 de la Oficina Nacional de Defensa Pública establece que 24 de los 45 establecimientos evaluados albergan más personas que los espacios disponibles, con una ocupación general del 142.3 %. La situación afecta la ventilación, la higiene, la alimentación, el acceso a servicios médicos y los programas en los centros penitenciarios.
El documento, que evalúa distintos centros penitenciarios de República Dominicana, señala que los establecimientos supervisados tenían capacidad para 16,357 internos, pero alojaban a 23,270 personas. Los casos más graves fueron encontrados en cárceles tradicionales de Montecristi, Nagua, La Vega y San Juan de la Maguana.
En la fortaleza San Fernando de Montecristi, los inspectores constataron que aproximadamente 15 hombres utilizaban el área de los baños para dormir, en condiciones de humedad, oscuridad, malos olores y estructuras elevadas improvisadas. En otras áreas, algunos dormían debajo de las camas o en espacios demasiado reducidos. También se identificaron dos internas cuyas camas estaban ubicadas en el área del baño de la sección femenina, aunque ese espacio presentaba mejores condiciones de limpieza.
La fortaleza General Olegario Tenares, en Nagua, registró 372 internos durante la inspección. La Defensa Pública observó personas que dormían en baños, pasillos, encima de piletas y en estructuras improvisadas denominadas ranas aéreas, hamacas suspendidas con clavos y materiales precarios que se desploman con frecuencia durante la noche y provocan caídas y lesiones. En el área femenina se encontró un techo deteriorado con desprendimiento de concreto y varillas expuestas, lo que motivó una advertencia por riesgo estructural, además de una plaga de chinches que causaba picaduras y afecciones cutáneas.
En la fortaleza La Concepción, de La Vega, había 1,909 personas privadas de libertad en una infraestructura diseñada para 730, una ocupación aproximada del 261.5 %. El recinto tenía 1,666 presos preventivos y 243 condenados. En la fortaleza José María Cabral y Luna, de San Juan de la Maguana, se albergaban 482 internos, aproximadamente el triple de su capacidad, y algunas personas dormían en el suelo porque no disponían de espacios elevados; el área de actividades educativas servía también como dormitorio con colchones y colchas en el piso. La Defensa Pública recomendó eliminar el uso de los baños como dormitorios y redistribuir la población penitenciaria.



