
Desde hace más de medio siglo el , el sonido de los cubiertos sobre los platos y las voces que se cruzan sin elevar el tono se repiten cada.
No es una junta administrativa, tampoco una ni una tertulia.
Es el , un círculo de profesionales de que nació en , en medio de los 12 años del de Joaquín y cuando disentir, para los jóvenes, costaba la libertad e incluso, la vida.
Hoy, la de sus integrantes supera los.
Algunos rondan los 80.
El país cambió bastante.
Atrás quedaron las épocas de convulsión y de sangre, pero cada se sientan alrededor de una en un restaurante de para hacer lo mismo que cuando eran unos muchachos.
Durante , casi una veintena de hombres hace algo que parece cada vez más inusual en tiempos donde las promueven la confrontación y el odio.
Ellos representan una.
Para entender el grupo hay que a.
Las , la violencia y la presencia de la marcaban la vida pública.
Muchos jóvenes sentían que solo existían dos opciones.
Alinearse con el poder o enfrentar las consecuencias.
El empresario , líder del grupo, todavía recuerda la conversación que tuvo con sus y , Colorado y.
"Yo decía que eso no podía ser.
Había que construir una y mantener unidos a los jóvenes alrededor de ", cuenta.
Fue Miniño quien recordó una experiencia que conoció durante sus estudios en.
Un grupo de estudiantes del se reunía con periodicidad para discutir y aprender unos de otros.
La de surgió casi de inmediato.
"Reunámonos todos los ".
Las primeras reglas fueron simples.
Los integrantes debían tener.
Ninguno podía pertenecer a un.
Y el sería innegociable.
Las primeras reuniones se efectuaron en , entonces propiedad de.
El dinero no sobraba.
Había , refrescos y, si alguno tenía unos pesos de más, invitaba una.
Las reuniones terminaban antes de las de la noche para dejar libres las mesas del restaurante a quienes sí pagaban.
Comenzaron siendo.
Luego fueron.
Después.
Y todavía crecen.
El grupo conserva el mismo propósito con el que nació hace.
Mantener un espacio donde las puedan discutirse sin convertir las en.
En cinco décadas y media cambiaron los , aumentó el límite de edad para admitir nuevos miembros y aparecieron los.
No obstante, la sigue.
Uno que otro invitan a un de la para dialogar.
Aquí nadie llega a leer un.
Los invitados van a responder y a "contestar lo que les da la gana".
Los integrantes escuchan y participan, aunque las son inevitables.
Lo único que no se permite es el.
"Cuando uno respeta al otro, primero lo escucha.
Y también es una forma de aprender", resume el , uno de los miembros más antiguos.
El círculo reúne , , , ingenieros, economistas, comerciantes y profesionales de distintas áreas.
En contadas ocasiones, negaron la a personas involucradas en.
, como líder del grupo, se encarga de esos menesteres.
"Penosamente me corresponde a mí", comenta.
Mientras que uno de sus bromea y menciona que están bajo "la de Frank ".
No obstante, ese tipo de tragos amargos pasó muy poco.
Asumir un constituye otro de los motivos de salida del grupo.
También convertirse en.
"Automáticamente esa persona trae su y sus posiciones de.
Lo obligaríamos a hablar mal de algo o si invitamos a un se cohibiría de hablar delante de esa persona".
Por el Grupo de los pasaron todos los de la desde la década de 1960.
fue al único que visitaron.
Cuando perdió la vista, los integrantes se trasladaron hasta su hogar.
También acudieron figuras como , , y especialistas de todas las disciplinas.
En una de las visitas de , se dieron cuenta que detrás de una de las puertas del lugar en que se encontraban habían dos personas espiándolos.
"Eran.
Salimos y los perseguimos".
El momento más doloroso llegó el.
El periodista , quien perteneció al grupo, se sentó con ellos un.
Lo asesinaron cinco días después.
Durante años el grupo evitó pronunciamientos públicos.
Sin embargo, aquella vez hizo una excepción.
Publicaron durante un año un reclamando el del crimen.
Las amenazas florecieron, pero no desistieron.
Las también llegaron con el paso del tiempo.
Despidieron , esposas, hijos y.
Un pueden debatir sobre.
Al siguiente sobre , , educación o internacional.
Hablan de , , y dinero.
Temas que, por , se evitan para no tener.
Pero aquí ocurre algo distinto.
Ninguno busca ganar la discusión, sino entender el porqué y conformar su propio criterio.
, con 40 años en el grupo, sonríe cuando resume la experiencia.
"Desde que llega el lunes espero que llegue el.
Uno aprende muchísimo, pero además nos reímos.
Eso también hace falta para la mental".
Para el (Cuquito), el mayor privilegio consiste en sentarse a personas brillantes de disciplinas distintas a la suya.
Mientras que el cirujano plástico asegura que muchas de sus mejores y profesionales nacieron de conversaciones sostenidas en esa.
Y el economista cree que existe una permanente que atraviesa todas las discusiones y que le hace sentir orgullo de pertenecer.
"La se llama ".
El grupo nunca tuvo.
La mayoría de sus reglas son verbales.
No faltar tres consecutivos sin una razón válida.
No utilizar el espacio para promover intereses partidarios.
La única escrita, aseguran, respetar la de las conversaciones.
Algunos miembros tuvieron que salir al asumir o militar en.
Otros se mudaron al extranjero.
Pero la renovación nunca se detuvo.
Durante la tampoco dejaron de reunirse.
Las conversaciones continuaron por y hasta recibieron invitados internacionales, entre ellos el.
En pasaron por distintos.
Aun así, el todavía es el rey.
Al final de la noche las copas quedan vacías y los platos desaparecen.
Cada uno vuelve a su rutina hasta la semana siguiente.
No suelen verse fuera de ese espacio.
Los mantiene unidos la idea de que la también se construye alrededor de una.
Quizá por eso, cuando les pregunto sobre el secreto para sobrevivir durante , nadie habla de liderazgo, prestigio, riquezas o influencia.
Mencionan la palabra y quieren servir de ejemplo para que se creen otros grupos en los que sea posible , y volver a sentarse juntos siete días después.
Después de 55 años de reuniones, los integrantes coinciden en que son las anécdotas personales, más que las grandes discusiones, las que mejor retratan el espíritu del Grupo de los Jueves.
Cuando el empresario , presidente del Grupo Ramos, recibió la invitación para integrarse al círculo, pensó que había algún error.
"Cuando vi quiénes lo conformaban me pregunté: ´¿Y yo qué hago aquí?´.
Lo primero que pensé fue que alguien había hackeado el sistema", recuerda entre risas.
Con el tiempo entendió que el criterio para entrar nunca fue la ni la profesión, sino una forma de entender el diálogo.
"Cuando conoces a cada uno de ellos descubres que lo que los une son los valores.
Uno cree que el depende de otras cosas, pero aquí termina entendiendo que los también construyen una trayectoria".
En este grupo hay un que siempre provoca.
Cuando el economista levanta la mano para hacer una pregunta al invitado de turno, alguno de los presentes advierte con humor que cuando Alejandrito habla da tiempo a que el invitado coma.
Espaillat comienza con la , luego ofrece el contexto, desarrolla su propio análisis, comparte su y, luego, le cede la palabra al invitado.
La broma se repite durante años y forma parte del ritual de cada jueves.
Varios restaurantes presenciaron la.
Pasaron por El Mesón de la Cava, Neón, El Vesubio, La Fromagerie, Cantábrico, Bottega Fratelli y otros establecimientos más..



