
La falta de lluvias reduce caudales y golpea a comunidades del Sur y la capital
La sequía que afecta al Gran Santo Domingo, agravada por El Niño, ha reducido drásticamente el caudal del río Haina, una fuente vital que también abastece a poblaciones del Sur, poniendo en riesgo el suministro de agua en la región.
SANTO DOMINGO. El río Haina, una de las principales fuentes de abastecimiento de agua para el Gran Santo Domingo, muestra una reducción considerable de su caudal debido a la sequía provocada por el fenómeno El Niño. Un recorrido de Diario Libre por la zona de la toma Haina-Manoguayabo, de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (Caasd), reveló piedras expuestas y una corriente débil, evidenciando la crítica situación.
Esta realidad no solo afecta a la capital, sino que tiene implicaciones directas para las comunidades del Sur, que dependen de los mismos sistemas hídricos. Los acueductos Isa-Mana y Duey, que abastecen a sectores del Sur, han visto reducida su producción en más de un 60%, mientras que el sistema Haina-Manoguayabo, que debe producir 91 millones de galones diarios, apenas generaba 21 millones el pasado domingo.
La falta de lluvias también ha provocado la proliferación de microalgas en el río, dándole al agua una tonalidad verdosa. El bajo nivel del río impide que el flujo cruce el dique de la toma, una señal alarmante de la disminución del caudal que afecta a los sistemas de abastecimiento de Santo Domingo Oeste, Los Alcarrizos, Pantoja, Pedro Brand y parte del Distrito Nacional.
La Caasd informó que la producción de agua potable ha disminuido hasta un 68% en los últimos días, afectando a sectores como Los Alcarrizos, Pedro Brand, Los Peralejos, Pantoja, Los Girasoles y residenciales de la avenida República de Colombia. En el Distrito Nacional, los sectores al sur de la John F. Kennedy también sufren las consecuencias.
Esta situación debe servir de llamado de atención para el Sur, donde la gestión del agua es un tema crítico. La sequía no solo impacta el consumo humano, sino también la agricultura y el turismo, actividades clave para la economía regional. Es urgente que las autoridades tomen medidas para mitigar los efectos de El Niño y garantizar el suministro a las comunidades más vulnerables.



