La actriz protagoniza una historia que aborda una realidad que toca a muchas familias dominicanas
La reconocida actriz Cecilia García sube nuevamente a las tablas este fin de semana con la obra "pérdida Mente", una pieza que aborda el diagnóstico de Alzheimer y que cuenta con la dirección de Carlos Espinal. La obra, que también integra a Olga Bucarelli, Karina Noble, Pachy Méndez y Laura Rivera, invita a reflexionar sobre un tema que afecta a numerosas familias.
Cecilia García, una dama del teatro, regresa a los escenarios este fin de semana con la obra "pérdida Mente", una historia profundamente humana que pone frente al público el diagnóstico de Alzheimer. En la trama, García interpreta a María Inés Quintana, una jueza de la Suprema Corte de Justicia, y a partir de esa noticia cinco mujeres quedan unidas por una verdad que transforma sus vidas y deja al descubierto emociones, secretos familiares y lealtades inesperadas.
La actriz describió la pieza como "una obra dramática, pero con humor inteligente", y destacó que ese contraste funciona como una forma de alivio dentro de una historia cargada de emociones. "Nosotros no hacemos humor, el humor lo percibe la gente", dijo durante una conversación con. La obra cuenta con la dirección de Carlos Espinal y un elenco integrado por Olga Bucarelli, Karina Noble, Pachy Méndez y Laura Rivera, quien incursiona por primera vez en el teatro dramático después de una trayectoria vinculada principalmente a la música y al teatro musical.
García calificó al elenco como "extraordinario de grandes actrices. Todas tienen un personaje fabuloso, muy buenos, muy adecuados a su temperamento y a su forma de manejar las cosas". Sobre su colaboración artística con Espinal, una relación que inició en 2007 y que está próxima a cumplir dos décadas, la actriz lo definió como un gran amigo, un socio y compañero de oficio, pero sobre todo como un ser humano extraordinario, educado, cauto y exigente con su trabajo.
Después de décadas sobre los escenarios, García reconoce que tanto ella como el teatro y el público han cambiado. Cada función, dice, tiene un público diferente y los espectadores se han vuelto más exigentes. También considera que en República Dominicana existe una relación cada vez más cercana con el teatro, al punto de que, según su experiencia, muchas personas acuden con mayor frecuencia a las salas teatrales que al cine. La actriz aborda el Alzheimer en una historia profundamente humana.



