Lula alza la voz ante medida de Washington
El mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva manifestó este viernes una enérgica reacción contra Estados Unidos luego de que Washington catalogara como organizaciones terroristas a los dos principales grupos del crimen organizado que operan en territorio brasileño.
"No admitimos ser tratados como menores de edad ni como si nuestra nación fuera insignificante", expresó con visible indignación el gobernante durante una ceremonia oficial en Brasilia, en clara advertencia sobre el respeto a la soberanía nacional.
La administración estadounidense, pese al rechazo expreso del gobierno brasileño, formalizó el jueves pasado la inclusión del Primeiro Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV) en su listado de grupos terroristas internacionales.
Ambas facciones, nacidas en el interior del sistema penitenciario brasileño, han expandido su influencia más allá de las fronteras y actualmente dominan amplios territorios urbanos, incluyendo numerosas favelas de Río de Janeiro.
Lula reconoció que estos grupos siembran el terror en las comunidades, pero subrayó que no encajan en el perfil de amenaza terrorista que persigue el presidente Donald Trump. "Trump anda en busca de un Osama Bin Laden, y esa no es nuestra realidad", puntualizó.
Implicaciones políticas y económicas
El vicepresidente Geraldo Alckmin alertó que la decisión estadounidense podría desencadenar repercusiones negativas en el sistema financiero y la economía brasileña sin aportar soluciones reales al combate contra la criminalidad organizada.
La polémica medida coincidió con la visita privada del senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y principal rival electoral de Lula, quien presumió en redes sociales haber solicitado personalmente esa designación durante su encuentro con Trump.
El presidente izquierdista, que aspira a la reelección en octubre, acusó al legislador de carecer de vergüenza por acudir a una potencia extranjera para solicitar lo que consideró una forma de intervención en asuntos internos del gigante sudamericano.
Desde la llegada de Trump al poder en enero de 2025, Washington ha ampliado esta herramienta legal para incluir a los cárteles mexicanos y a la banda venezolana Tren de Aragua, lo que facilita operaciones globales de inteligencia y persecución financiera contra estas estructuras.



