Negociaciones estancadas entre Washington y Teherán
El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, declaró este sábado que su país conserva la capacidad militar suficiente para retomar las hostilidades contra Irán en caso de que fracasen definitivamente las conversaciones diplomáticas que ambas naciones sostienen de manera indirecta desde hace semanas.
Washington insiste en que cualquier acuerdo debe contemplar la destrucción de las reservas de uranio altamente enriquecido que posee la república islámica, una exigencia que Teherán considera inaceptable mientras no se concrete primero el protocolo de alto el fuego que actualmente se discute.
El conflicto en Oriente Medio, desatado por el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel del 28 de febrero contra territorio iraní, ha causado ya miles de víctimas mortales y mantiene los mercados petroleros bajo una presión extraordinaria que organismos como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial calificaron de alarmante.
El bloqueo del estrecho de Ormuz
Uno de los puntos más álgidos de la disputa es la situación del estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20 por ciento del suministro global de hidrocarburos y que Irán mantiene virtualmente cerrado desde el inicio de las hostilidades, reclamando su ubicación en aguas territoriales compartidas con Omán.
El presidente Donald Trump exigió la reapertura inmediata de esta vía marítima estratégica y el compromiso iraní de desminar la zona, mientras su gobierno impone un bloqueo naval a los puertos de la nación persa e impide la circulación de sus buques mercantes.
Fuentes navales iraníes denunciaron que Estados Unidos obstaculiza activamente el tránsito de embarcaciones comerciales de bandera iraní, lo que complica aún más el panorama diplomático de cara a las negociaciones previstas para los días 2 y 3 de junio en Washington.
Frentes abiertos en Líbano
De forma paralela, los enfrentamientos continúan en el sur del Líbano pese a la tregua vigente desde el 17 de abril. Las fuerzas israelíes han intensificado sus bombardeos contra posiciones del movimiento chiita Hezbolá, aliado de Irán, mientras la milicia libanesa responde con el lanzamiento de proyectiles hacia el norte del territorio israelí.
El Pentágono confirmó que representantes militares libaneses e israelíes sostuvieron una reunión preparatoria que servirá de base para una nueva ronda de diálogo político orientada a alcanzar un acuerdo de seguridad en la frontera común, aunque Hezbolá se opone y ha solicitado al gobierno libanés retirarse del proceso.



