
TEHERÁN.– Al menos dos personas murieron y varias resultaron heridas durante un ataque de Estados Unidos contra la isla iraní de Larak, informaron este lunes autoridades de Irán.
El gobernador de Qeshm, Hossein Amirtimouri, confirmó que las víctimas se produjeron durante la ofensiva estadounidense registrada en la madrugada.
“Durante el ataque contra la isla de Larak dos personas murieron y varias más resultaron heridas”, declaró Amirtimouri, según informó la agencia estatal iraní IRNA.
Estados Unidos atacó plataformas militares
Amirtimouri explicó que los heridos reciben atención médica. Sin embargo, las autoridades iraníes todavía no han precisado cuántas personas resultaron lesionadas ni cuál es su estado.
Según el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), las fuerzas estadounidenses atacaron dos plataformas ubicadas en Larak, utilizadas para lanzar cohetes cargados con minas marinas.
Washington aseguró que Teherán se preparaba para utilizar esas armas contra el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de petróleo.
Irán responde contra bases de EE. UU.
Tras el ataque en Larak, Irán respondió con ofensivas contra bases estadounidenses ubicadas en Jordania y Emiratos Árabes Unidos.
La escalada se produce en medio de una creciente tensión militar entre ambos países, mientras el estrecho de Ormuz continúa como uno de los principales puntos de conflicto.
Irán cerró el paso por Ormuz a mediados de julio, después de nuevos bombardeos estadounidenses contra el sur de su territorio.
Estados Unidos respondió con la reimposición de un cerco sobre buques y puertos iraníes, medida que, según el reporte, está afectando la economía del país persa.
Washington busca reabrir el estrecho
Estados Unidos abrió una vía en el sur del estrecho, cerca de la costa de Omán, con el objetivo de facilitar nuevamente el tránsito marítimo de petróleo.
Además, Washington puso en marcha la operación denominada “Paria Económico”, orientada a aumentar la presión financiera sobre Irán.
La estrategia estadounidense busca profundizar el aislamiento económico de Teherán y presionar a sus autoridades en una guerra que, según el reporte, acaba de cumplir seis meses.



