
El director fundador de , , afirmó ayer que el enfrenta una de las de su historia, pero lejos de perder importancia, adquiere un renovado valor en una época caracterizada por la abundancia de información, los y la.
De Castro pronunció la conferencia , durante la apertura de la licenciatura en Contemporáneo de la , coauspiciada por el Colegio Dominicano de Periodista, donde destacó la necesidad de formar profesionales capaces de ejercer el oficio con.
Resaltó también el clima de libertades que permite un ejercicio periodístico sin cortapisas Explicó que la a la palabra pública, pero difundir información no equivale a.
El oficio comienza, sostuvo, cuando los datos son sometidos a un método que permita determinar de dónde proceden, quién los proporciona, qué pruebas los respaldan y qué intereses pueden condicionarlos.
El periodista, señaló, debe desarrollar capacidades que siguen siendo esenciales pese al cambio tecnológico: " , escuchar, preguntar, dudar, verificar, comprender y narrar".
A esto agregó la necesidad de una sólida y de que permitan interpretar asuntos complejos y no depender exclusivamente de las fuentes.
Sobre la , de Castro consideró equivocado tanto rechazarla por nostalgia como aceptarla de manera acrítica.
Reconoció que puede facilitar tareas como , ordenar documentos, comparar versiones y procesar grandes volúmenes de información.
Sin embargo, advirtió que la tecnología no sustituye el ni puede asumir la responsabilidad por una información errónea.
También alertó sobre el riesgo de que los y las determinen las.
"El peligro comienza cuando confundimos lo que atrae con lo que importa", planteó.
Para de Castro, la principal ventaja del periodista del futuro será su capacidad de y explicar el significado de los acontecimientos.
Mientras la sociedad necesite saber no solo qué ocurre, sino por qué ocurre, concluyó, seguirá necesitando con los hechos, la ..



