Nuevo gravamen busca recaudar 500 millones de dólares anuales
Los legisladores estatales de Nueva York dieron luz verde este miércoles a un impuesto dirigido a propiedades de lujo pertenecientes a dueños que no residen de forma permanente en el estado. Se trata de una de las medidas fiscales insignia de la administración del alcalde Zohran Mamdani, con la cual el municipio proyecta ingresos anuales de alrededor de 500 millones de dólares.
La normativa, cuya entrada en vigor está fijada para el 1° de julio —coincidiendo con el arranque del año fiscal 2027—, se aplica exclusivamente a inmuebles cuyo valor de mercado iguale o supere los cinco millones de dólares dentro de los límites de la Gran Manzana. El Departamento de Finanzas municipal será el ente responsable de determinar qué viviendas pertenecen a no residentes y de calcular la tasación correspondiente.
Magnates en la mira y el déficit que impulsa la medida
Se estima que aproximadamente 13,000 propiedades de alto standing podrían verse alcanzadas por el nuevo tributo. Entre los casos más emblemáticos figura el ático valorado en 238 millones de dólares del multimillonario Ken Griffin, a quien el propio alcalde señaló públicamente en un video informativo frente a su residencia. El magnate ha respondido con amenazas de trasladar su fondo Citadel hacia Miami.
La administración Mamdani presentó un presupuesto de 124,700 millones de dólares para el ejercicio venidero, apuntalado por aportes estaduales y ajustes en agencias gubernamentales. El objetivo es cerrar una brecha presupuestaria de 5,400 millones, déficit que la gestión actual atribuye a las políticas del gobierno municipal precedente.



