El conflicto en el Golfo amenaza la economía local y el turismo del Sur
Este jueves, Irán atacó con misiles y drones la base aérea Ahmad al Jaber en Kuwait, pese a las amenazas de Trump, elevando el precio del crudo y generando incertidumbre en Barahona y toda la región Sur, dependientes del turismo y la importación de combustibles.
El conflicto en Medio Oriente vuelve a golpear los bolsillos de los dominicanos. El ataque iraní a la base estadounidense en Kuwait provocó un alza en el precio del petróleo que se siente directamente en Barahona, donde el transporte y la generación eléctrica dependen de los combustibles importados. El barril de Brent subió 1.5% hasta los 97.09 dólares, y el WTI 1.8% hasta los 92.60 dólares, una tendencia que podría reflejarse en las gasolineras del Sur en las próximas semanas.
Para las comunidades de la región Sur, la noticia es más que un conflicto lejano. El turismo en Barahona, Pedernales y Bahía de las Águilas, motor económico local, se vería afectado si la escalada bélica continúa, ya que el alza del crudo encarece los vuelos y los viajes, reduciendo la llegada de visitantes nacionales e internacionales que buscan las playas y paisajes del Suroeste.
Kuwait calificó el ataque como una 'amenaza directa para su seguridad y estabilidad' y una 'grave violación del derecho internacional'. Irán, por su parte, detalló que el ataque fue contra la base aérea Ahmad al Jaber, y también afirmó haber atacado una base en Emiratos Árabes Unidos, aunque este país no lo confirmó. La tensión se da luego de que Irán prometiera hacer 'pedazos' al enemigo estadounidense, tras bombardeos que dejaron 19 muertos, incluidos siete militares y civiles que asistían a una boda en Sirik.
El presidente Trump advirtió el miércoles: 'Anoche destruimos mucho más que su radar. Fue un ataque muy contundente, y estamos preparados para lanzar otro en cualquier momento que queramos'. Mientras tanto, Irán anunció una 'nueva estrategia' en la guerra que iniciaron Estados Unidos e Israel en su contra a finales de febrero. Para las autoridades locales y empresarios del Sur, la recomendación es monitorear los precios de los combustibles y prepararse para un posible impacto en el costo de vida y en la operación de pequeños negocios.
En Barahona, la incertidumbre se suma a la preocupación por la seguridad ciudadana y la estabilidad económica. Aunque el conflicto ocurre a miles de kilómetros, los efectos colaterales ya se sienten en la región. La comunidad espera que las autoridades tomen medidas para mitigar el alza de precios y proteger el turismo, uno de los principales motores de desarrollo de la zona Sur.



