Puente de diálogo en medio de la crisis
La Asamblea Legislativa de Bolivia propició este miércoles un primer acercamiento entre el Gobierno de Rodrigo Paz y los sectores sociales que mantienen protestas y bloqueos de carreteras exigiendo su dimisión. En la iniciativa participaron la Iglesia católica, la Defensoría del Pueblo y representantes de organizaciones de derechos humanos.
El encuentro fue impulsado por el vicepresidente y titular del Legislativo, Edmand Lara —declarado opositor al Ejecutivo— junto con los jefes de bancadas de las distintas fuerzas políticas con presencia parlamentaria.
Ausencias notables y garantías ofrecidas
No asistieron los dirigentes campesinos aimaras de La Paz, ni representantes de la Central Obrera Boliviana ni del magisterio rural. Varios de estos líderes enfrentan órdenes de captura por los disturbios y hechos de violencia registrados durante las manifestaciones de las últimas semanas.
Los participantes acordaron «gestionar la asistencia de todos los dirigentes al diálogo», tarea encomendada a las instituciones defensoras de derechos humanos y a la comunidad internacional. Lara calificó la reunión inicial como «un primer paso» hacia la resolución de los conflictos que paralizan al país.
Nueva cita y posición gubernamental
Se fijó un nuevo encuentro en el Seminario San Jerónimo de La Paz con los líderes sindicales que mantienen bloqueos viales desde hace 22 días. El ministro Lupo se comprometió a otorgar «garantías plenas» para que asistan sin riesgo de persecución, detención ni hostigamiento.
En paralelo, el presidente Paz convocó a las organizaciones sociales a integrarse a su Gobierno durante la primera sesión del Consejo Económico y Social. El mandatario también promulgó una ley que elimina restricciones para la intervención de las Fuerzas Armadas bajo estado de excepción, aunque aclaró que esa medida será «la última opción» si el diálogo fracasa.



