
Ratificación o salida de magistrados definirá ritmo de casos en la región Sur
El Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) decidirá este viernes si siete jueces de la Suprema Corte de Justicia permanecen en sus cargos, un proceso que tendrá repercusiones directas en la agilidad de los tribunales de Barahona y el Sur, donde los ciudadanos esperan respuestas judiciales.
El presidente Luis Abinader encabezó la reunión del CNM que evaluó a los jueces Justiniano Montero Montero, Francisco Antonio Jerez Mena, Fran Euclides Soto Sánchez, Samuel Arias Arzeno, Vanessa Acosta Peralta, Alejandro Bello Ferreras y Rafael Vásquez Goico, cuyo período constitucional de siete años venció el pasado 5 de abril.
Para la región Sur, la permanencia de estos magistrados es clave: la Suprema Corte es la última instancia en casos que afectan a comunidades de Barahona, como disputas por tierras, conflictos ambientales y recursos turísticos. Una renovación podría retrasar decisiones que ya esperan los tribunales locales.
El CNM, que también integran Ricardo de los Santos, Alfredo Pacheco, Napoleón Estévez, Luis Henry Molina, Nancy Salcedo, Omar Fernández y Tobías Crespo, realizó entrevistas públicas el 25 de agosto. Allí se abordaron temas como ética judicial, juicios mediáticos y paridad de género, asuntos que preocupan a los abogados del Sur en su práctica diaria.
La decisión también definirá cuántas vacantes habrá en el máximo tribunal. Cuatro jueces, incluido el presidente Luis Henry Molina, ya no se sometieron a evaluación, lo que deja plazas abiertas que podrían ser ocupadas por jueces de Cortes de Apelación de regiones como el Sur, un factor que cambiaría el equilibrio judicial en la zona.
Organizaciones de la sociedad civil han cuestionado la demora en la convocatoria, que ocurrió meses después del vencimiento del período. El artículo 181 de la Constitución exige que cualquier no ratificación sea fundamentada, una garantía que los residentes del Sur esperan que se cumpla para mantener la confianza en el sistema de justicia.



