
El naufragio en Chipre resalta los riesgos del transporte marítimo en rutas turísticas
El naufragio de un ferry en el norte de Chipre, con siete muertos y 23 desaparecidos, sacude a la comunidad internacional y plantea interrogantes sobre la seguridad en rutas marítimas que también conectan al Caribe, incluyendo al Sur dominicano.
El domingo, un ferry con 267 personas a bordo naufragó frente a la costa norte de Chipre, dejando al menos siete fallecidos y 23 desaparecidos, según informó el primer ministro turcochipriota, Ünal Üstel. De los 259 pasajeros y ocho tripulantes, 237 fueron rescatados, mientras las labores de búsqueda continúan sin cesar en aguas de unos 514 metros de profundidad.
El accidente ocurrió cerca de Girne, cuando el barco, que partió hacia Turquía pese a un temporal con ráfagas de hasta 160 km/h, fue golpeado por olas que provocaron su hundimiento. Testigos relataron que algunos pasajeros saltaron al mar, y la embarcación emitió una llamada de socorro a las 12:10 hora local.
Para la región Sur de República Dominicana, esta tragedia resalta la vulnerabilidad de las rutas marítimas en condiciones climáticas extremas, un tema relevante para las comunidades costeras de Barahona y Pedernales, donde el turismo y el transporte dependen del mar. La seguridad de los ferris y la preparación ante fenómenos atmosféricos son prioridades que este suceso pone en agenda.
Las autoridades turcochipriotas y turcas han desplegado recursos navales y aéreos para el rescate, y se espera la llegada de expertos desde Turquía. Mientras tanto, la investigación busca esclarecer las causas, aunque Üstel apuntó al mal tiempo, calificándolo de 'insólito para agosto', una advertencia sobre cómo el cambio climático podría intensificar eventos extremos, también en el Caribe.



