
La tragedia en el Himalaya alerta a Barahona y la región Sur ante lluvias extremas.
La violenta riada del pasado miércoles en Nepal ha cobrado 804 vidas, según reportes oficiales. Para Barahona y la región Sur, el desastre subraya la urgencia de fortalecer sistemas de alerta temprana y planes de evacuación ante fenómenos hidrometeorológicos.
Las autoridades de Nepal elevaron este domingo a 788 el número de muertos contabilizados, cifra que, junto a los 16 decesos reportados por China, colocan en 804 el saldo de fallecidos a ambos lados de la frontera tras la violenta riada del pasado miércoles, según informó la agencia AP.
La catástrofe, ocurrida en una región montañosa y de alta vulnerabilidad, resuena en comunidades del Sur dominicano, donde las lluvias torrenciales asociadas a huracanes y tormentas tropicales han causado históricamente deslizamientos de tierra e inundaciones repentinas.
Para Barahona, donde el turismo costero y la agricultura dependen de la estabilidad climática, el caso nepalí evidencia la necesidad de invertir en infraestructura resiliente, así como en sistemas de monitoreo hidrológico que permitan prevenir pérdidas humanas.
Organizaciones de protección civil de la región Sur podrían tomar este suceso como referencia para revisar sus protocolos de respuesta, especialmente en zonas rurales de difícil acceso como la Sierra de Bahoruco o las cuencas de los ríos Yaque del Sur y San Juan.
La cifra de 804 fallecidos, que sigue creciendo, plantea un llamado a la cooperación internacional en gestión de riesgos, una oportunidad para que República Dominicana y sus provincias sureñas accedan a fondos y asistencia técnica para mitigar desastres similares.



