

El Gobierno de Cuba rechazó enérgicamente la acusación de Estados Unidos contra el expresidente Raúl Castro, vinculada al derribo de dos avionetas por fuerzas de la isla en 1996, que dejó cuatro muertos. La Habana calificó la acción de 'canalla', 'infame' y una 'provocación política', argumentando que Washington carece de legitimidad y jurisdicción para juzgar el caso.
Cuba califica de 'canalla' acusación de EE.UU. contra Raúl Castro por derribo de
Cuba sostiene que el incidente fue un acto de legítima defensa, amparado por la Carta de la ONU y el Convenio de Chicago, tras más de 25 violaciones del espacio aéreo por la organización anticastrista Hermanos al Rescate, radicada en Miami. La declaración oficial acusó a EE.UU. de omitir las denuncias previas de Cuba ante el Departamento de Estado y la OACI.
Además, La Habana tachó de 'gran cinismo' que el mismo gobierno que ha 'asesinado a cerca de 200 personas' en aguas internacionales formule esta acusación, y la atribuyó a intentos de reforzar medidas coercitivas unilaterales contra la isla.



