
Institución lleva más de 50 años sin remodelación y espera promesas incumplidas de las autoridades
La Defensa Civil del municipio de Constanza, provincia La Vega, funciona en un local con techo agujerado, baño sin tapa ni agua potable y herramientas destruidas por ratones. Más de 50 voluntarios, que a veces duermen allí, carecen de vehículos y equipos para rescates.
Un techo agujerado y carcomido, un baño y una cocina en circunstancias paupérrimas, con un inodoro sin tapa ni conexión a agua potable, y herramientas azotadas por los ratones son algunas de las condiciones en las que se encuentra el local de la Defensa Civil del municipio de Constanza, provincia La Vega. Desde esta instalación, ubicada en pleno centro de la ciudad, sirven los más de 50 voluntarios de este cuerpo de rescate, y muchas veces deben incluso dormir allí, en una habitación "que se les está cayendo encima".
"En el local de nosotros el baño no sirve, no tiene ni tapa, está todo sucio, asqueroso, el techo se nos está cayendo encima, lleno de hoyos, llueve adentro y escampa afuera, la cocina por igual, donde tenemos las herramientas está lleno de ratones, y las habitaciones donde duermen los miembros cuando hay rescate, eso es un desastre", cuenta Juan Carlos de la Cruz Ferrera, dirigente de esta organización. Indica que por los agujeros y filtraciones en el techo, la ropa y los zapatos de los rescatistas se mojan cada vez que llueve, y otras tantas veces, son roídas por los ratones que penetran en el local.
La puerta de la institución se encuentra tan floja, que pudieran robar el lugar con facilidad, además, los mismos miembros de la Defensa Civil deben estar colocando cartones en las ventanas para que no entren los animales, ya que se encuentran desbaratadas. La Defensa Civil lleva más de 50 años funcionando en esta casa, que nunca ha sido intervenida o remodelada. El dirigente de la institución explica que desde hace más de 6 años esperan el cumplimiento de las autoridades gubernamentales, quienes les prometieron un nuevo local o mudarlos a otro lado y todavía no han recibido ningún tipo de respuesta. "Lo que nos dicen es que ahora no hay recursos, que tenemos que esperar, y eso ha sido promesas y promesas y no hacen nada", indica Juan Carlos.
La falta de los equipos necesarios para realizar los rescates con mayor eficiencia es otra de las situaciones que ataca a esta institución en Constanza. Juan Carlos asegura que el voluntariado no cuenta ni con una motocicleta ni con una camioneta para realizar sus funciones. Asimismo, una ambulancia que tenían se encuentra allí arrumbada, dañada y sin los fondos para repararla. "Hace cuatro años fue el ministro de la presidencia vino aquí, nos prometió una camioneta, fuimos a una agencia e hicimos la cotización, la mandamos a la presidenta y todavía no han cumplido con eso". Explican que necesitan una camioneta 4×4, considerando que Constanza es una zona boscosa y montañosa, y este es el tipo de vehículos que podría facilitar los rescates. Ante la falta de estos, siempre que se presenta una emergencia, deben salir a buscar un vehículo prestado. "Cuando se presenta una emergencia, tenemos que solicitar un vehículo del ejército, cuando no es la policía que nos meten la mano, pero si no tenemos que llamar a otra gente de otras instituciones que nos ayuden, si no pueden, ya nosotros no podemos hacer nada, tenemos que esperar que otra persona vaya a la emergencia". En otras tantas ocasiones, deben utilizar sus motocicletas personales para poder llegar a los recónditos lugares de Constanza donde se presentan emergencias. "Yo tengo el motor mío todo destartalado, todo dañado, a costa de los servicios, que si tengo que ir para Valle Nuevo, o para



