Especialista alerta sobre impacto en la salud mental y la economía familiar
La dermatitis atópica no es simple piel seca ni una alergia pasajera. En el 60% de los casos comienza en el primer año de vida, con placas rojas y costras en mejillas, frente y cuero cabelludo. El doctor Guillermo Ángeles advierte que el 65% de los pacientes presenta alteraciones del sueño, el 29,6% depresión y el 36,7% ansiedad.
La dermatitis atópica es una enfermedad que va más allá de lo que se siente o se ve en la piel. Según el médico especialista en Alergología e Inmunología, Guillermo Ángeles, en un artículo para Listín Diario, el 65% de los pacientes presenta alteraciones del sueño, el 29,6% depresión y el 36,7% síntomas de ansiedad. Además, la carga económica para las familias es significativa cuando uno de sus miembros la padece.
El galeno explica que la enfermedad suele iniciar en el 60% de los casos durante el primer año de vida, casi siempre entre los 2 y los 4 meses, con placas rojas, exudativas y con costras en las mejillas, la frente y el cuero cabelludo. Antes de los 5 años ya se ha manifestado en el 85% de los pacientes.
El origen combina predisposición genética, sobre todo mutaciones del gen de la filagrina, con factores ambientales que en pesan de forma particular: calor, humedad, sudor, detergentes y estrés. La llamada 'marcha atópica' puede continuar con alergia alimentaria, rinitis alérgica y asma bronquial, por lo que controlarla desde los primeros meses es clave para prevenir otras condiciones.
Cada 14 de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Dermatitis Atópica, impulsado desde 2018 por GlobalSkin y la Federación Europea de Asociaciones de Pacientes con Alergia y Enfermedades Respiratorias (EFA). El lema de este año, RompeLaCargaInvisible, busca visibilizar el impacto en las familias. Un estudio global publicado en 2025 en Clinical and Experimental Dermatology, con más de 50.000 participantes en 20 países, encontró que la dermatitis atópica afecta al 9,6% de la población adulta mundial, con cifras más altas en Asia y América Latina: 10,7% en México y 10% en Brasil. En la población infantil, se estima que uno de cada cinco niños la presenta en algún momento de su infancia.



