
La lucha contra el microtráfico en el Este protege a comunidades y turismo de la región Sur
La DNCD y el Ministerio Público incautaron 19,263 gramos de drogas y apresaron 113 personas en La Romana, La Altagracia y El Seibo, un golpe al narcotráfico que también beneficia a la seguridad y economía del Sur.
Los operativos simultáneos realizados por la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) y el Ministerio Público en las provincias de La Romana, La Altagracia y El Seibo concluyeron con la incautación de más de 19,263 gramos de narcóticos y la detención de 113 personas, según informaron las autoridades este jueves.
Aunque los hechos ocurrieron en el Este, su impacto trasciende a todo el país, incluyendo la región Sur. El desmantelamiento de puntos de venta de drogas en zonas turísticas como Verón-Punta Cana y Bayahíbe reduce la violencia asociada al microtráfico, un flagelo que también afecta a comunidades de Barahona, Azua y Pedernales, donde el turismo y la seguridad ciudadana son prioridades.
En La Altagracia y Verón-Punta Cana se realizaron ocho allanamientos y se capturaron 71 personas, confiscando 6,081 paquetes de cocaína, 6,125.4 gramos de marihuana, 15 dosis de crack, dinero en pesos y dólares, 11 balanzas de precisión, nueve celulares y varias armas blancas. Los barrios intervenidos incluyen Villa Cerro, Los Platanitos, La Florida, San Martín, Anamuya, Los Sotos, Mamá Tingó, Nisibón, Boca de Yuma, Bayahíbe y el distrito municipal de Verón.
En La Romana, con tres allanamientos y 33 intervenciones, se detuvieron 30 personas y se incautaron 3,443 gramos de cocaína, 57 de marihuana, RD$7,800, nueve celulares y una motocicleta. Mientras que en El Seibo, más de 50 operativos y dos allanamientos dejaron 12 arrestados y el decomiso de 180 gramos de marihuana, 130 de cocaína, 14 dosis de crack, dinero, ocho celulares, dos motocicletas, dos balanzas y una radio de comunicación.
Para las comunidades del Sur, estos resultados envían un mensaje claro: la coordinación entre la DNCD y el Ministerio Público es efectiva y puede replicarse en otras regiones. La reducción del microtráfico en el Este también protege la imagen turística del país, de la que dependen miles de familias en Barahona y Pedernales, y fortalece la lucha contra el crimen organizado en todo el territorio nacional.



