Politólogos explican la desafección partidaria y su impacto en las elecciones
Una reciente encuesta indica que seis de cada diez dominicanos no expresan simpatía por ningún partido político, un fenómeno que, según expertos, refleja un creciente desapego hacia las organizaciones tradicionales. La situación plantea interrogantes sobre el futuro de la representación política y la participación electoral en el país.
La medición, dada a conocer por una encuestadora, revela que el 60% de los dominicanos no se identifica con ninguna organización política. Politólogos consultados por atribuyen este nivel a un proceso de desafección y debilitamiento de la identificación partidaria que se viene gestando desde hace décadas.
El politólogo Manuel Cruz señala que entre los factores que explican este fenómeno están el incumplimiento de promesas, la falta de democracia interna y transparencia en los partidos, el financiamiento de las campañas y el impacto de las redes sociales. Cruz también cuestiona la relación entre el financiamiento político y sectores económicos, advirtiendo que los aportes pueden generar compromisos cuando los dirigentes llegan al poder.
Por su parte, el politólogo y abogado Franklin Mauricio Mercado Almonte sostiene que no se trata de un hecho aislado, sino de una 'crisis de arraigo y desafección de representación profunda'. Explica que los partidos pasaron de ser espacios de formación política y socialización a convertirse en 'maquinarias electorales', con un contenido ideológico debilitado y una militancia movida por intereses pragmáticos. Además, destaca un factor generacional: los partidos tradicionales tienen dificultades para conectar con los jóvenes del siglo XXI.
A pesar de la desafección, ambos expertos coinciden en que esto no necesariamente se traduce en abstención electoral. Mercado Almonte habla de una 'desafección a las siglas, pero no a las urnas': los electores acuden a votar de manera instrumental y cambian sus preferencias según cada proceso. Cruz plantea incluso establecer una casilla de 'ninguno' o voto en blanco para que los ciudadanos expresen su rechazo. El transfuguismo político también deteriora la confianza, según se señaló.



