Manuel González Tejera alerta sobre el impacto en toda la cadena de valor y desmiente precios más bajos
El ingeniero agrónomo Manuel Emilio González Tejera advirtió que la apertura del mercado dominicano al arroz estadounidense con aranceles cero provocaría la desaparición de la producción nacional y afectaría a molineros, transportistas, comerciantes y amas de casa, como ocurrió en México y Haití.
El ingeniero agrónomo y asesor técnico del Ministerio de Agricultura, Manuel Emilio González Tejera (Manegonte), consideró que el impacto de una mayor apertura no se limitaría a los agricultores, sino que alcanzaría a molineros, transportistas, comerciantes, establecimientos de venta y amas de casa. Advirtió que permitir la entrada de arroz estadounidense con aranceles cero provocaría la desaparición de la producción nacional y afectaría toda una cadena de valor, tal como sucedió en México y Haití cuando abrieron sus aduanas.
González Tejera rechazó que una mayor entrada de arroz estadounidense garantice automáticamente precios más bajos para los consumidores dominicanos. “Ese argumento de que va a ser más barato para el consumidor es una promesa y un cuento de camino, ¿cuándo salió más barato?”, expresó. Además, subrayó que la discusión debe considerar la seguridad alimentaria, recordando que durante crisis internacionales algunos países han limitado sus exportaciones de alimentos, como ocurrió en 2008 y durante la pandemia de covid-19.
El especialista citó el caso de México, que inició la desgravación gradual de aranceles al arroz estadounidense en 1994 y la concluyó en 2003. Reportes locales señalan que en 2015 la producción nacional se desplomó en 50 %, por lo que tuvo que restablecer aranceles del 9 % al arroz cáscara y del 20 % al procesado de naciones sin tratado. En Haití, la apertura al mercado internacional en 1986, con reducción drástica de aranceles por exigencia de organismos internacionales, llevó a que actualmente importe más del 50 % para abastecer su demanda nacional.
González Tejera advirtió que no son solo más de 30,000 empleos y productores los afectados, sino también quienes transportan el arroz, los colmados y quienes venden en ellos. “Es una toda una cadena de valor”, insistió, al tiempo que abogó por proteger el mercado local y evitar depender excesivamente del exterior, lo que generaría riesgos para el abastecimiento.



