El 'Live de los Presos' expone cómo los reclusos operan sin control desde los penales
El Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel) no ha logrado impedir que los presidiarios accedan a internet desde sus celulares, y desde las prisiones se cometen la mayoría de las estafas telefónicas, chantajes y atracos, según una denuncia pública. La situación se agrava porque los responsables ya están presos y no pueden ser apresados de nuevo.
A pesar de los esfuerzos del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel), los internos de las cárceles del país continúan utilizando teléfonos celulares con acceso a internet para cometer delitos como estafas telefónicas, chantajes y la dirección de atracos. La denuncia, difundida este 1 de octubre de 2026, revela que la mayoría de estas actividades ilícitas se coordinan desde el interior de los recintos penitenciarios, lo que evidencia un fallo en las medidas de control.
Lo más reciente es la creación de un 'live' en redes sociales denominado 'El Live de los Presos', que cuenta con una gran cantidad de seguidores y en el que participan reclusos desde diferentes pabellones de las cárceles del país. Esta transmisión en vivo incluye hasta bloques comerciales donde los internos anuncian servicios y ventas que realizan dentro de prisión, lo que confirma que todos tienen acceso a dispositivos móviles.
Entre los personajes que se han hecho famosos en este espacio se encuentra uno conocido como 'El Tatuador', quien ofrece servicios de tatuajes a otros presos. Además, algunos exhiben sin pudor botellas de whisky caro que les llevan sus familiares durante las visitas, todo de manera pública en las redes sociales, lo que puede ser verificado por las autoridades en cualquier momento.
El caso plantea un nuevo desafío: el posible uso de la inteligencia artificial por parte de los reclusos con acceso a internet. La falta de control en el uso de la tecnología en las prisiones dominicanas es alarmante y, como advierte la denuncia, 'como van las cosas, tan sin control, que Dios nos coja confesados'. La situación exige respuestas urgentes de las autoridades para frenar estas actividades delictivas.



