Gobierno haitiano reconoce falta de avances y espera que pruebas ayuden a su investigación
El Gobierno de Haití confirmó este domingo la entrega de varias personas a Estados Unidos por su presunta relación con el asesinato del presidente Jovenel Moïse, ocurrido el 7 de julio de 2021. La decisión busca contribuir al esclarecimiento de los hechos y a la identificación de responsabilidades.
El Ministerio de Justicia de Haití informó que la entrega se produce tras la demanda de las autoridades estadounidenses y en aplicación del tratado de extradición entre ambos países. Aunque evitó precisar el número exacto de personas, el fiscal federal del Distrito Sur de Florida, Jason A. Reding Quiñones, indicó en su cuenta de X que un total de dieciocho personas fueron trasladadas este domingo en avión militar desde Haití para comparecer ante la justicia estadounidense.
El fiscal no incluyó los nombres de los sospechosos, pero recordó que treinta personas han sido acusadas por participación en el asesinato. Según el Miami Herald, que cita fuentes familiarizadas con la operación, el avión militar aterrizó en el aeropuerto internacional de Puerto Príncipe poco antes de las 11 de la mañana de hoy para recoger a Joseph Felix Badio, quien supuestamente planificó el asesinato, y a varios colombianos involucrados en el hecho.
El Ministerio de Justicia haitiano reconoció que el proceso judicial en Haití sigue enfrentando importantes dificultades y, tras cinco años de tramitación, aún no ha dado lugar a la celebración de un juicio. En contraste, señaló que la causa en Estados Unidos ha registrado avances significativos, en particular en cuanto a detenciones, procesamientos y condenas. Varias personas detenidas en Haití son objeto de acusaciones o de órdenes de detención emitidas por autoridades judiciales estadounidenses en relación con este caso.
La información y las pruebas que puedan recabarse como resultado de esta entrega podrán contribuir a profundizar las investigaciones que se llevan a cabo en Haití, aseguró el Ministerio. El magnicidio de Moïse agravó la crisis de seguridad que vive Haití, marcada especialmente por la violencia de las bandas armadas, que actualmente controlan la mayor parte de la capital, con constantes ataques y secuestros que han obligado a miles de personas a desplazarse. Según la ONU, la violencia en ese país causó al menos 3.050 muertos y 1.401 heridos en el primer semestre del año.



