La obra, que conectará con Aduanas y el puente, promete aliviar el tráfico pesado en la frontera norte.
La construcción de la circunvalación de Dajabón, iniciada hace semanas, busca descongestionar el centro urbano y agilizar el tránsito de camiones que transportan productos desde y hacia el Sur, según camioneros y comerciantes de la región.
Entre terrenos removidos y equipos trabajando, el trazado de la nueva circunvalación de Dajabón ya se define como una ruta estratégica para el transporte de carga. La obra, que comenzó hace varias semanas, conectará directamente con el mercado fronterizo, las instalaciones de Aduanas y el puente internacional, evitando que los camiones atraviesen zonas céntricas y muy transitadas del municipio.
Para camioneros del Sur, como Enrique Manuel Martínez, dedicado al transporte y comercialización de repollo, la vía representa un alivio a las horas que pierde atrapado en el tráfico. "Uno pasa muchas vicisitudes para poder entrar a Dajabón. Con esta vía que ya comenzaron a construir, para nosotros será un milagro", expresó, destacando el impacto que tendrá en la seguridad y en la eficiencia del transporte de productos agrícolas.
Carlas Estévez, quien transporta coco seco desde Samaná hasta Dajabón, coincide en que la carretera será "un desahogo y una ayuda para todo el que transita hacia esta zona". Su testimonio refleja la expectativa de los comerciantes que dependen de la frontera para llevar mercancías desde distintas regiones del país, incluyendo el Sur.
Dajabón, principal punto de intercambio terrestre en la frontera norte entre República Dominicana y Haití, concentra a diario un intenso movimiento vesicular y comercial. La nueva circunvalación no solo busca reducir congestionamientos y accidentes, sino también integrarse al Corredor Logístico Industrial Fronterizo, que incluye zonas francas y almacenes logísticos, un desarrollo que podría beneficiar indirectamente a las provincias del Sur al mejorar la conexión vial con el comercio binacional.
La obra, en su fase inicial, es vista por los transportistas sureños como una oportunidad para dinamizar sus operaciones y reducir los riesgos en una de las rutas más transitadas del país, aunque su conclusión aún tomará tiempo.