
Investigación en BMJ cuestiona la eficacia duradera de las cintas que usan atletas y pacientes
Un análisis de 310 ensayos clínicos con 15,812 participantes concluye que el vendaje neuromuscular puede aliviar el dolor a corto plazo, pero no hay pruebas sólidas de beneficios duraderos en fuerza, movilidad o recuperación funcional.
El estudio, publicado en marzo de 2026 en BMJ Evidence-Based Medicine por investigadores de universidades chinas, revisó 73 revisiones sistemáticas y 55 registros de revisiones no publicadas sobre distintos trastornos musculoesqueléticos. Las cintas se usan en rodillas, hombros, tobillos y espalda, y su elasticidad permite mantener el movimiento mientras están adheridas a la piel.
Los hallazgos indican que el kinesiotaping puede proporcionar alivio inmediato del dolor y cierta mejoría funcional poco después de su aplicación, pero no se identificaron beneficios consistentes a mediano plazo sobre el dolor, la fuerza muscular o la amplitud del movimiento. Además, el 78 % de las revisiones publicadas presentó una calidad metodológica críticamente baja, y la certeza general de la evidencia fue calificada como muy baja.
Una revisión complementaria publicada en marzo de 2026 en European Journal of Physical and Rehabilitation Medicine, que analizó 54 ensayos con 3,479 participantes con dolor lumbar, mostró reducciones del dolor a corto plazo. En dolor lumbar crónico, la mejoría frente al placebo fue de aproximadamente 0.7 centímetros en una escala de diez, sin ventajas claras en pacientes con dolor irradiado.
Los investigadores también identificaron posibles efectos adversos, principalmente irritación de la piel y picazón. Harvard Health destacó que los efectos favorables parecen desaparecer con el tiempo. Los autores no concluyen que las cintas sean inútiles en todos los casos, sino que su eficacia generalizada y duradera no está demostrada, por lo que su uso como complemento de la rehabilitación debe distinguirse de tratamientos con respaldo científico más sólido.



