Dominio absoluto en Cleveland
Con Taylor Swift como espectadora privilegiada, los New York Knicks arrollaron 121-108 a domicilio a los Cleveland Cavaliers y se colocaron a un solo triunfo de regresar a las Finales de la NBA por primera vez desde 1999.
El conjunto que lidera Jalen Brunson, autor de 30 puntos como máximo anotador del encuentro, comanda la serie final de la Conferencia Este por 3-0, una ventaja que jamás ha sido revertida en los anales de la liga.
Un equipo engranado y letal
Los Cavaliers, con 23 tantos de Donovan Mitchell y 19 de James Harden, tendrían que encadenar cuatro victorias consecutivas para obrar el milagro, comenzando el lunes nuevamente en su feudo. Del otro lado, los Knicks avanzan con una inercia arrolladora respaldada por diez triunfos al hilo y un margen promedio de 22.5 puntos por partido.
El alero OG Anunoby, quien sumó 21 unidades, advirtió no obstante que la eliminatoria no está liquidada y pidió mantener la presión. La transformación del pívot domínico-estadounidense Karl-Anthony Towns ha sido clave: en este juego aportó 13 puntos, 8 rebotes y 7 asistencias, reflejando su evolución como facilitador.
Brown, el arquitecto silencioso
El invicto mensual del equipo neoyorquino valida la labor de Mike Brown, el discreto estratega que en su campaña debut supo ensamblar las piezas de un plantel talentoso pero que históricamente libraba sus guerras individuales. La presencia de Taylor Swift y su prometido Travis Kelce, oriundo de las afueras de Cleveland, no bastó para alterar el destino de unos Cavaliers que ahora enfrentan una misión casi imposible.



