Filóloga dominicana explica por qué la hache no es muda y su valor patrimonial
La hache, aunque considerada muda en el español estándar, tiene una rica historia y se pronuncia aspirada en el habla popular. La filóloga María José Rincón González, de la Academia Dominicana de la Lengua, invita a valorar este patrimonio lingüístico.
Las letras son signos gráficos que componen el alfabeto, pero no siempre representan un sonido. En español, la hache es el caso más claro: se le llama muda, aunque en niveles coloquiales se pronuncia con una aspiración, como una jota suave. Así, expresiones como 'estoy harto' revelan que esa hache está lejos de ser muda para la mayoría.
Desde mediados del siglo XV, la hache representaba un sonido aspirado en palabras con inicial latina. Por eso, palabras taínas como bohío o hicotea se adaptaron con hache, reflejando ese sonido aspirado del siglo XVI. Con el tiempo, la aspiración se consideró vulgar y desapareció de la lengua culta, pero la letra permaneció por tradición ortográfica.
La filóloga María José Rincón González, de la Academia Dominicana de la Lengua, destaca que en ortografía se imponen tanto el sonido como la tradición. La hache en indigenismos taínos habla de historia, de respeto y de la desaparición de lenguas originarias. Estas palabras son fósiles vivos que cuentan historias.
Rincón González subraya que ninguna academia impone nada a los hablantes; a lo sumo, ciertas normas ortográficas. Lo importante es transmitir el significado de este patrimonio, aprender a valorarlo y usarlo para mantenerlo vivo. La lengua evoluciona con los hablantes, no contra ellos.



