CulturaSociedad

Adornos navideños con historia

Adornos navideños con historia
Adornos navideños con historia

Hay familias que disfrutan de la hermosa tradición de añadir cada año un adorno nuevo o de renovar por completo la decoración con la llegada de las festividades navideñas.

Esa búsqueda de lo novedoso tiene un encanto innegable y llena de frescura los hogares.

Sin embargo, en lo personal, confieso que tengo debilidad por los adornos navideños con historia.

De niña, en mi casa se colocaba la misma decoración año tras año.

Era un entrañable reencontrarse con protagonistas que permanecían bien guardados durante una parte importante del año.

Había uno que recuerdo de manera muy especial: una cara de Santa Claus que servía como dulcera o galletera.

Daba igual lo que se colocara en su interior—eso sí, siempre algo dulce—, su peculiar gorro hacía de tapa de aquel representativo adorno, que se colocaba siempre en el mismo lugar, sobre la mesa de la sala principal.

Esa imagen vive fresca en mi memoria con una dulce nostalgia de aquellos días.

Mi abuela se ocupaba personalmente de sacar ese objeto en particular.

Hay familias que disfrutan de la hermosa tradición de añadir cada año…

El árbol navideño, el gran protagonista, vivió muchas navidades antes de ser reemplazado por uno nuevo.

Las luces grandes y multicolores llamaban poderosamente mi atención, y cada noche me detenía a contemplar su parpadeo, sintiéndolo algo totalmente mágico.

Eran fieles testigos de la alegría que inundaba el hogar donde nos dábamos cita todos los que podíamos: desde los abuelos hasta el más joven del clan familiar.

Por entonces, se procuraba siempre un árbol de color verde tradicional, ya que la gama de colores en aquellos tiempos no era tan variada como hoy en día.

Siguiendo esa huella del pasado, mi hogar en estos días se engalana con piezas que han ido forjando su propia narrativa.

El adorno más antiguo que conservo es un oso blanco de peluche que nos remonta a los paisajes del Polo Norte (al menos a mí me transporta allí).

Lo compré estando embarazada de mi hijo, quien hoy ya tiene 39 años y nos ha regalado tres nietas convertidas en la verdadera alegría de la familia, para que se arrojen una idea.

A este le siguen dos muñecos de nieve que adquirí cuando nació mi primer nieto, que ya tiene 22 años.

Esa búsqueda de lo novedoso tiene un encanto innegable y llena de…

Podría seguir enumerándolos, pero la lista es extensa.

La cuidadosa manera de guardarlos año tras año ha hecho posible que se conserven en bastante buen estado.

Por supuesto, con el tiempo también ha sido necesario adquirir nuevos elementos para complementar la ambientación —hoy en día ya no pongo árbol—, ya que algunos adornos se han ido deteriorando con los años.

A estos los he ido reemplazando con piezas de la gran variedad que ofrece el mercado actual.

Los reemplazos más recientes datan de hace aproximadamente cinco años.

Para mí, la Navidad es, ante todo, historia y momentos en familia.

Es la oportunidad de sacar lo más bonito que llevamos dentro y de recordar con alegría aquellas navidades con quienes ya no están, pero que en su momento fueron nuestro centro, nuestro sostén y el origen de todo.

Por muchos años, mi abuelo materno fue el eje de esas celebraciones, y su protagonismo era más que valorado.

Sin embargo, en lo personal, confieso que tengo debilidad por los adornos…

Él se ocupaba personalmente de preparar el cerdo que luego degustaríamos en la cena, una tradición que sigue viva en mis recuerdos de infancia porque todos los nietos lo rodeábamos desde tempranas horas, disfrutando a su alrededor de ese gran día que servía como preámbulo para la Nochebuena.

Con la partida de mi abuelo, nuestra madre asumió ese rol con amor.

Supo cómo sembrar en cada uno de mis hermanos y en los primos participantes un recuerdo memorable que se mantiene fresco, y en cuya memoria procuramos seguir creando nuevas historias para nuestros hijos y nietos.

El 24 de diciembre sigue siendo un día sagrado.

Es una jornada en la que agradecemos de manera especial a Dios por la familia que nos ha dado, por quienes ya no están físicamente y por quienes seguimos aquí compartiendo.

Es una época que nos invita a sacar lo mejor de nosotros y a compartir lo que tenemos con los menos favorecidos; es un tiempo de unión y gratitud.

Bienvenida sea la Navidad, con su luz y su calidez para todos.

Norys Sánchez es periodista.

De niña, en mi casa se colocaba la misma decoración año…

Formó parte del equipo fundador de Revista Rumbo y.

Fue editora de la revista Madre Única.

Autora del libro La palabra de los sueños, una selección de entrevistas a personalidades del mundo político, económico, diplomático y social del país, y "Eternamente Oliver", donde relata sus vivencias con su perrhijo Oliver y cómo se convirtió en un miembro más de la familia..


El Biran

El Birán es un medio digital informativo del sur del país, comprometido con ofrecer noticias veraces, análisis oportunos y una mirada objetiva sobre los acontecimientos más relevantes de la región y el país. Nuestro propósito es informar con responsabilidad, ética y cercanía a la comunidad.

Related Articles

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to top button