Política

Las tres facturas políticas que Leonel Fernández deberá pagar, según análisis

Un exanalista legislativo detalla las consecuencias del cerco al Congreso y la división del PLD

Un exanalista legislativo del Congreso Nacional relata su experiencia durante las protestas de 2019 y sostiene que Leonel Fernández enfrentará tres facturas políticas por deslealtad. La FUPU observa con preocupación un posible pacto entre PLD y PRM para 2028.

A mí nadie me lo contó: yo lo viví. Laboré como analista legislativo del Congreso Nacional en el Departamento de Contraloría Legislativa, y la verdad es que lo que vivimos los empleados no fue nada halagador. Había un ambiente de tensión, piedras lanzadas contra la casa de la democracia, piquetes y concentraciones todos los días, al punto de que se llegó a utilizar al “rey del merengue” Johnny Ventura para la realización de actos contrarios al orden público. Hoy sostengo que a Leonel Fernández se le cobrarán tres facturas de deslealtad política que pesan más que cualquier discurso.

Primera: El cerco al Congreso y la persecución interna. Esas concentraciones frente al Congreso Nacional en 2019 no solo provocaron la salida anticipada del PLD del poder. También abrieron la puerta a una persecución selectiva contra dirigentes peledeístas que terminó por fracturar la disciplina del partido que él mismo contribuyó a fundar. Cuando el poder se usa para cobrar cuentas, la confianza se rompe y no se repara con promesas.

Segunda: La división del PLD y el éxodo de legisladores. Dividir al Partido de la Liberación Dominicana para fundar la Fuerza del Pueblo fue una decisión estratégica, pero ejecutada con alto costo político. Convencer a senadores y diputados peledeístas para que abandonaran al PLD como tránsfugas y se fueran a la FUPU dejó una herida abierta. En política, el transfuguismo puede dar curales, pero cobra en credibilidad. Quien hoy pide lealtad, ayer rompió la del otro.

Tercera: La alianza ideológica con Nicolás Maduro y la izquierda radical. Su compromiso público con Nicolás Maduro y con líderes de la izquierda regional coloca a la FUPU en un terreno incómodo para el electorado dominicano de centro. En un país donde la democracia y la alternancia son valores no negociables, esa cercanía genera ruido y desconfianza. No se trata de ideología, se trata de percepción: la gente vota con miedo cuando ve banderas extranjeras en el patio. El resultado: inseguridad y acuerdos de pasillo. Todo ello crea un alto nivel de inseguridad en el sistema de partidos. Corre con fuerza la versión de un acuerdo tras bastidores entre el PLD y el PRM que mantiene en alerta a la FUPU. No hay documentos firmados, pero en política lo que no se desmiente con hechos se da por cierto. El escenario 2028: el pacto de la segunda vuelta. PRM, PLD y FUPU irán de forma independiente en la primera vuelta. La lógica es simple y ya fue ensayada: de los dos primeros que pasen a la segunda vuelta, el que quede en tercer lugar entregará su estructura y su voto. Danilo Medina e Hipólito Mejía tienen desde ya ese pacto amarrado, donde Gonzalo Castillo o Carolina Mejía terminarían terciándose “la ñoña”. Esa aritmética electoral explica por qué a la FUPU le preocupa más el acuerdo entre sus dos adversarios que su propia campaña. Porque en República Dominicana las elecciones no se ganan solo en mayo. Se negocian en los meses previos, en mesas donde la lealtad se subasta al mejor postor.

El Biran

El Birán es un medio digital informativo del sur del país, comprometido con ofrecer noticias veraces, análisis oportunos y una mirada objetiva sobre los acontecimientos más relevantes de la región y el país. Nuestro propósito es informar con responsabilidad, ética y cercanía a la comunidad.

Related Articles

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to top button