Edesur advierte que violar paneles de medición afecta a todos y puede ser mortal
La Empresa Distribuidora de Electricidad del Sur (Edesur) alertó sobre el creciente riesgo de la manipulación de paneles de medidores en zonas metropolitanas, una práctica que busca evitar el registro de consumo eléctrico pero que termina dejando sin servicio a sectores completos y poniendo en peligro la integridad física de quienes la ejecutan.
Según explicó la distribuidora en un comunicado, estas intervenciones, realizadas generalmente durante la noche, buscan desactivar los instrumentos de medición mediante conexiones directas no autorizadas. Sin embargo, provocan que los sistemas de protección de las redes se disparen automáticamente como medida de seguridad, dejando sin electricidad a comunidades enteras que, sin conocer el origen real de la interrupción, salen posteriormente a protestar por la falta del servicio.
«No negamos que se puedan producir averías en circuitos, a los que atendemos siguiendo los protocolos, pero algunas zonas donde se interrumpe el servicio específicamente de noche es a causa de esa mala práctica», subrayó Edesur. La empresa precisó que los sistemas de protección no distinguen entre una falla técnica genuina y una manipulación fraudulenta: ambas activan idénticos mecanismos de desconexión diseñados para preservar la integridad de la red eléctrica y evitar daños mayores a la infraestructura y a los propios usuarios.
Edesur hizo un llamado a la ciudadanía a no propiciar este tipo de violaciones, ya que sus consecuencias trascienden lo económico. La compañía advirtió que, más allá de comprometer el suministro eléctrico de comunidades enteras, esta práctica pone en riesgo directo la integridad física de quienes la ejecutan, dado el alto voltaje que corre por estas instalaciones.
La distribuidora reiteró su disposición a continuar atendiendo las averías reales conforme a los protocolos técnicos establecidos, al tiempo que insistió en que la manipulación de medidores no es una solución, sino un factor que multiplica el riesgo tanto para quien la comete como para su vecindario.



