
Darrel Rodríguez trabajaba como guardia de seguridad y vivía con su padre en El Bronx
Darrel Rodríguez, un joven de 26 años de origen dominicano, murió tras recibir un disparo en el pecho en una estación del metro de Nueva York el sábado en Manhattan, cuando regresaba a casa después del trabajo. La Policía de Nueva York (NYPD) descartó que se tratara de un hecho al azar.
Rodríguez, quien trabajaba como guardia de seguridad en un edificio de Manhattan, se dirigía al apartamento de University Heights, en El Bronx, donde vivía con su padre, cuando fue baleado alrededor de las 12:20 del mediodía en la estación de la Séptima Avenida y la calle 53, según informaciones policiales y medios locales. Fue atendido por los servicios de emergencia, que le practicaron maniobras de reanimación en el andén antes de trasladarlo al Hospital Bellevue, donde fue declarado muerto.
De acuerdo con las autoridades, Rodríguez había sostenido una discusión con el presunto agresor y otra persona en el andén de la línea E, en dirección norte, antes de que uno de ellos sacara un arma y le disparara. Las circunstancias que originaron el enfrentamiento todavía no están claras. La NYPD indicó que el ataque habría sido dirigido contra la víctima y no ha establecido públicamente si ambos hombres se conocían.
La muerte de Rodríguez ha causado consternación entre vecinos y personas que lo conocieron desde pequeño, quienes lo describieron como un joven tranquilo, respetuoso y ajeno a los problemas. "Era un joven tranquilo y decente. No buscaba problemas con nadie", expresó Maddy, una vecina de 46 años que dijo conocer a Rodríguez y a su hermano gemelo desde que eran bebés, en declaraciones al New York Post. Willie Suzana, un barbero cuyo establecimiento está frente al edificio donde vivía Rodríguez, también lamentó su muerte y contó que lo conocía desde niño.
Rodríguez vivía con su padre, quien enfrenta problemas de salud tras sufrir dos infartos y tiene dificultades para hablar. Además, tenía dos hermanos, entre ellos su gemelo, Derick, quien reside en Texas. Derick contó al New York Times que comenzó a sospechar que algo había ocurrido cuando un mensaje de texto que le envió a su hermano no llegó a su destino. "Es como un agujero negro en tu corazón", expresó. El asesinato representa el séptimo homicidio registrado este año en el sistema de transporte de la ciudad de Nueva York, de acuerdo con estadísticas policiales citadas por medios locales.

