La encrucijada entre resistir o transformar la realidad
La trayectoria de la civilización es una pugna entre quienes temen a la transformación y quienes la convierten en ventaja. El proverbio chino que dice que ante los vientos del cambio unos levantan muros y otros molinos describe con precisión la coyuntura actual.
Atravesamos mutaciones vertiginosas: inteligencia artificial que reformula el empleo, economía digital que desplaza mercados, tensiones geopolíticas que reordenan el poder. Estados y ciudadanos enfrentan dos caminos: parapetarse tras el temor o aprender a navegar la nueva época.
Inercia institucional y el precio de reaccionar tarde
En República Dominicana persiste una cultura que responde con demora a las transformaciones. Se erigen barreras burocráticas contra la innovación y se improvisa ante problemas que exigen planificación. La consecuencia: rezago institucional, dependencia económica y juventud forzada a emigrar.
El sector educativo es elocuente. Mientras el planeta debate IA, robótica y soberanía tecnológica, el sistema escolar dominicano sigue anclado en el siglo pasado. Se instruye para profesiones que desaparecerán. Edificamos muros cuando deberíamos edificar molinos.
El patrón se reproduce en la economía. Torres imponentes y cifras macroeconómicas favorables conviven con barrios sin servicios y jóvenes sin horizontes. El viento del cambio sopla, pero la riqueza sigue concentrada.
Construir el futuro en lugar de defender privilegios
El problema no es el cambio sino la incapacidad de prepararse. Las naciones líderes no son las más ricas en recursos naturales, sino las que entendieron que conocimiento, innovación y planificación son los nuevos motores del poder.
RD todavía dispone de tiempo. Se requiere inversión en educación tecnológica, fortalecimiento institucional, planificación urbana y respaldo a la producción nacional. También una transformación cultural: una sociedad que rechaza el pensamiento crítico está condenada a reaccionar a destiempo. El porvenir no aguarda a quienes defienden privilegios del pasado.



