
Exportaciones del Sur hacia EEUU podrían verse afectadas; ProDominicana busca alternativas.
El nuevo arancel de 12.5% impuesto por Estados Unidos a República Dominicana genera expectativas en la región Sur, cuyas exportaciones dependen en gran medida del mercado estadounidense. Autoridades aseguran que se buscan nuevos destinos para los productos locales.
Las exportaciones dominicanas hacia Estados Unidos representan casi el 50% del comercio exterior del país, y la región Sur, con su producción agrícola y manufacturera, es una de las más dependientes de este mercado. El nuevo arancel de 12.5% anunciado por la administración estadounidense, aunque no representa un impacto inmediato, podría generar incertidumbre si se mantiene en el tiempo, según el director ejecutivo de ProDominicana, Vladimir Pimentel.
Pimentel explicó que el empresariado necesita certidumbre para planificar sus negocios a largo plazo. 'El empresario lo que necesita es certidumbre para poder dar respuesta en el tiempo a los negocios', expresó, y destacó que el presidente Luis Abinader está en negociaciones con el gobierno norteamericano para buscar una solución favorable.
Mientras tanto, ProDominicana brindará apoyo y orientación a los exportadores para que coloquen sus productos en otros mercados, como Europa. Pimentel señaló que República Dominicana mantiene competitividad en países como España y Holanda, y ve en Italia una oportunidad de crecimiento. Aseguró que los exportadores dominicanos cumplen con todos los requerimientos para ingresar a esos mercados.
Para la región Sur, esta diversificación podría representar una oportunidad para fortalecer la exportación de productos locales como café, cacao, aguacate y manufacturas, reduciendo la dependencia de un solo mercado. Sin embargo, los productores sureños deberán adaptarse a las exigencias europeas, aunque ProDominicana confía en que ya están preparados.
La medida estadounidense responde a una investigación sobre esfuerzos 'insuficientes para combatir el trabajo forzoso', y se enmarca en la guerra comercial impulsada por Donald Trump desde abril de 2025. Para el Sur, el reto es mantener la competitividad y aprovechar las nuevas oportunidades sin descuidar la calidad y la certificación de sus productos.



