República Democrática del Congo suma 300 nuevos casos y 160 muertes en una semana
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió este miércoles que los indicadores del brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) no mejoran y que la respuesta deberá mantenerse y reforzarse durante muchos meses difíciles.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, explicó en su rueda de prensa semanal que la zona afectada es tan extensa que resulta difícil hablar de una única epidemia: son muchos brotes en muchos lugares, y se debe lograr una respuesta adecuada en cada uno de ellos.
Tedros señaló que hay ciertos avances en la provincia más afectada, Ituri, en el este de la RDC, con signos que apuntan a una reducción de la transmisión, pero reconoció que las cifras allí siguen siendo elevadas, con 300 nuevos casos y 160 muertes la semana pasada, la mitad del total nacional.
El máximo responsable de la OMS alertó por el rápido aumento de casos en otra provincia del este, Kivu del Norte, donde en las últimas dos semanas los casos semanales se han duplicado desde un centenar a más de 200. Además, insistió en las dificultades para contener el brote en una región en conflicto, con amplios movimientos de población y comunicaciones no siempre sencillas.
Tedros añadió que, aunque la mayoría de los congoleños apoyan la respuesta, una pequeña minoría ha atacado a trabajadores humanitarios y centros sanitarios, lo que hace que una tarea ya de por sí muy exigente sea todavía más difícil. También recordó que más de 1.700 personas se han recuperado en la RDC y que, después de cuatro meses, la epidemia se ha contenido principalmente en el noreste del país centroafricano, con excepción de un pequeño brote inicial en la vecina Uganda que ya fue detenido, pero advirtió que la epidemia sigue creciendo y causando muertes, con más de 7.200 casos y 3.500 muertes en siete provincias de la RDC.



