Directora de Mastercard Economic Institute destaca caída del uso de cajeros y auge de transacciones digitales
Luisa Valle, directora del Mastercard Economic Institute para América Latina y el Caribe, reveló durante el Mastercard Summit México 2026 que los pagos digitales han reducido drásticamente el uso de cajeros automáticos en la región, incluyendo a República Dominicana, y están transformando sectores como el turismo.
Durante su conferencia 'Tendencias macroeconómicas: Consumo y digitalización', Luisa Valle, directora del Mastercard Economic Institute para América Latina y el Caribe, explicó que la aceleración de los pagos digitales ha provocado una desaceleración sostenida en el uso de cajeros automáticos en toda la región. 'La gente sabe que ya no necesita sacar tanto dinero o ir al cajero tantas veces, porque puede pagar con su tarjeta', afirmó.
Valle indicó que en algunos mercados de la región la proporción de transacciones destinadas a retirar efectivo pasó de casi el 50% a cerca del 30%. 'Los consumidores han entendido que ya no necesitan cargar grandes sumas de dinero físico ni visitar los cajeros de forma recurrente, ya que sus tarjetas y billeteras digitales son aceptadas en una red comercial cada vez más amplia', apuntó.
El estudio 'The Digital Payments Adoption Landscape in Latin America and the Caribbean', que encuestó a más de 2,000 Mipymes en 14 países, muestra que siete de cada diez empresas que aceptan pagos digitales no podrían operar sin ellos, y el 88% señala que les han ayudado a ahorrar tiempo y dinero. 'Imagínense cómo funciona una tiendita, pasando de solo aceptar cash o efectivo a empezar a aceptar tarjetas', enfatizó la economista.
En el ámbito turístico, Valle analizó destinos como Cancún, Costa Rica, Guatemala, Puerto Rico y Punta Cana en República Dominicana. Señaló que el turismo representa alrededor del 18% del PIB dominicano, y que en La Altagracia (Punta Cana), aunque el gasto se concentra en cadenas hoteleras, genera un alto rendimiento indirecto a través del empleo. En Santo Domingo y Puerto Plata, fuera de los grandes complejos, el panorama cambia radicalmente.



