Especialistas alertan sobre la desinformación médica que prolifera en plataformas digitales
La búsqueda de información sobre padecimientos, tratamientos y profesionales sanitarios a través de redes sociales se ha convertido en una práctica generalizada que preocupa a los expertos en comunicación y medicina. De acuerdo con investigaciones recientes, más del noventa por ciento de los pacientes consulta plataformas digitales antes de decidir a qué especialista acudir, lo que ha transformado radicalmente la dinámica entre médico y usuario.
La doctora Esmerarda Montero Vargas, al frente de la firma Bright Podium —especializada en comunicación estratégica para marcas del sector salud—, advierte que este fenómeno conlleva riesgos considerables cuando el contenido consumido carece de respaldo científico. La especialista señala que espacios como Instagram, TikTok, Facebook y YouTube se han erigido en fuentes habituales de consulta, particularmente entre jóvenes y adultos que privilegian la inmediatez sobre la visita presencial al consultorio.
“La confianza ya no se construye exclusivamente por recomendaciones familiares o referencias tradicionales; ahora también emana del contenido digital que proyecta cada profesional”, explicó Montero. No obstante, subrayó que el principal peligro radica en la proliferación de publicaciones elaboradas por personas sin formación clínica que difunden consejos virales, dietas extremas o pautas de automedicación potencialmente nocivas.
Entre las tendencias más alarmantes detectadas figuran los tratamientos estéticos sin supervisión, los regímenes alimenticios restrictivos sin aval nutricional y la promoción de remedios caseros que retrasan diagnósticos oportunos. La experta insiste en que la solución no consiste en abandonar estos canales, sino en que los facultativos los ocupen con responsabilidad para educar, orientar y prevenir desde una voz autorizada y ética.
“Comunicar no equivale a banalizar la medicina. Se trata de traducir conceptos complejos a un lenguaje accesible que permita al paciente tomar decisiones informadas”, puntualizó la doctora Montero, quien considera que la reputación digital se ha vuelto un activo fundamental para cualquier profesional de la salud en la era contemporánea.



