
Claves del cara a cara en TV Globo y los temas que definen la recta final
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro se enfrentaron el viernes en su segundo y último debate antes de la segunda vuelta del domingo, con ánimos más serenos y la mirada puesta en los indecisos.
El debate, transmitido por TV Globo y con dos horas de duración, tuvo lugar en Río de Janeiro y ofreció a los candidatos la oportunidad de hablar de sus planos frente a frente. Hace cinco días, ambos intercambiaron pullas y acusaciones en un debate en TV Band.
El primer momento tenso se produjo cuando Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, llamó a Lula “nueve dedos”, un apodo despectivo que alude a un accidente que el mandatario sufrió cuando trabajaba como metalúrgico. Lula, de 80 años, exigió una disculpa y Bolsonaro le ofreció “sinceras disculpas”.
Lula respondió llamando a su rival “vigilante”, en referencia a grupos vinculados a policías que operan en comunidades pobres de Río de Janeiro. El senador dijo que rebautizaría a esos grupos, llamados milicias, como narcoterroristas. “No voy a permitir que un vigilante me llame nueve dedos”, afirmó Lula.
El tercer intercambio tenso fue entre Bolsonaro y la madre de una niña de 5 años que murió en un tiroteo en el que estuvo involucrado un policía que tuvo al candidato presidencial como abogado. Bolsonaro dijo que no cree que su cliente fuera culpable, y la madre gritó desde las gradas: “Está muerta”. Los candidatos debatieron sobre el salario mínimo, las políticas de seguridad pública, el sistema de salud gratuito y los incentivos para la industria agrícola. Se espera que el sábado ambos saquen a decenas de miles de simpatizantes a las calles de Río de Janeiro y São Paulo.



