
Autoridades buscan evitar disturbios tras saqueos y daños a 3.000 comercios
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, anunció el despliegue de hasta 70.000 agentes en toda Francia y el cierre de importantes museos en París ante las protestas previstas para el sábado, luego de los violentos disturbios de la semana pasada.
Los principales museos de París, como el Louvre, el Museo de Orsay, el Museo Picasso y el Grand Palais —donde se exhibe una muestra de Cézanne—, permanecerán cerrados el sábado. Asimismo, la feria Art Basel abrió solo el viernes y canceló su programa del fin de semana por la amenaza de disturbios.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, indicó que se movilizarán hasta 70.000 agentes en todo el país, además de helicópteros, vehículos blindados y cañones de agua. En el centro de la capital, gendarmes estaban apostados bajo el Arco del Triunfo y a lo largo de las avenidas cercanas.
La semana pasada, más de medio millón de personas salieron a las calles y se registraron saqueos, autos calcinados y ataques a edificios públicos. Unas 3.000 tiendas en toda Francia resultaron dañadas o saqueadas. Comerciantes parisinos han protegido sus establecimientos; Akram Ahmed, contratista de 34 años, cubría una óptica con paneles de madera y relató que el dueño le dijo que le estaba salvando la vida.
La policía cambió el recorrido de la marcha en París al extremo sureste, lejos de vecindarios céntricos como la Place de la République. El prefecto de policía, Patrice Faure, instó a los negocios a contratar guardias de seguridad, aunque luego aclaró que la protección es responsabilidad del gobierno. Marchas en París y Marsella están programadas, mientras que en Lyon, Niza y Montpellier fueron prohibidas; en Lyon la policía usó gas lacrimógeno el sábado por la mañana.



