
Por: Rosa Galán
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – El maestro Ramón Orlando planteó que las iglesias, pastores y organizaciones no gubernamentales (ONG) deben cumplir con sus obligaciones fiscales y estar sujetas a las leyes del Estado, al tiempo que cuestionó la permisividad en la crianza de los hijos y la pérdida de valores que, a su juicio, afecta a la sociedad dominicana.
El reconocido compositor, músico y productor hizo estos planteamientos durante una entrevista en el podcast “Alborotando El Diario”, conducido por las periodistas Rosa Galán y Abigail Díaz, en la que abordó temas sociales, religiosos, familiares y relacionados con la industria musical.
Iglesias y ONG
Uno de los planteamientos de mayor repercusión de la conversación fue su posición respecto al cumplimiento de las obligaciones tributarias por parte de las instituciones religiosas.

Ramón Orlando sostuvo que las iglesias, pastores y ministros religiosos deben cumplir con las obligaciones fiscales establecidas por el Estado y argumentó su posición a partir de principios bíblicos.
Recordó el pasaje atribuido a Jesucristo sobre “dar al César lo que es del César” y sostuvo que las instituciones religiosas no deben situarse por encima de las leyes civiles.
Asimismo, el maestro cuestionó el eventual uso indebido de iglesias, fundaciones u organizaciones sin fines de lucro para evadir responsabilidades fiscales o acceder a beneficios particulares.
A su entender, el cumplimiento de las obligaciones tributarias, acompañado de una mayor fiscalización, favorecería la transparencia en el manejo de los recursos de las congregaciones.
Reclama mayor disciplina en los hogares
El artista también reflexionó sobre la crianza de las nuevas generaciones y cuestionó lo que considera un exceso de permisividad por parte de algunos padres.

Ramón Orlando recordó la disciplina con la que fue formada en su hogar por su padre, el legendario músico Cuco Valoy, y su madre, conocida como “La Mazurca”.
Según relató, durante su infancia existieron límites claros y una disciplina firme, incluida la corrección física cuando alguno de los hijos cometía una falta. Desde su perspectiva, aquel modelo contribuyó a desarrollar respeto hacia los padres y sentido de responsabilidad.
El maestro cuestionó que algunos padres hayan optado por evitar establecer límites ante el temor de afectar emocionalmente a sus hijos.
A su juicio, la falta de una autoridad firme puede contribuir a que algunos jóvenes crezcan sin suficiente respeto por los mayores y con dificultades para asumir responsabilidades.
No obstante, aclaró que cuando habla de “temor” hacia los padres no se refiere al miedo o terror, sino al respeto ya la conciencia de no querer fallarle a quienes protegen, ama y procuran el bienestar de los hijos.

También cuestionó que algunos jóvenes no colaboran con las tareas del hogar y permanecen concentrados en teléfonos y otras pantallas, comportamiento que vinculó con la pérdida de hábitos de responsabilidad y respeto dentro de la familia.
Cuestiona la ausencia de los padres
El maestro también llamó la atención sobre la responsabilidad de los progenitores y deploró que algunos padres dejen a sus hijos bajo el cuidado de los abuelos u otras personas sin involucrarse directamente en su formación.
Relacionó esta situación con la pérdida de valores morales y cívicos y lamentó la reducción de espacios destinados a la enseñanza de Moral y Cívica, así como la menor presencia de principios religiosos en determinados hogares.

Desde su perspectiva, la formación en valores constituye un componente esencial para el desarrollo integral de los jóvenes.
Aplicó el mismo modelo con sus hijos.
Ramón Orlando explicó que trasladó a su propia familia buena parte de la disciplina con la que fue criado y aseguró que aplicó ese modelo en la formación de sus hijos.
Según relató, considera que el resultado fue positivo, al describir a sus hijos como personas educadas y responsables.
Sin embargo, explicó que con sus nietos mantiene una posición distinta y que corresponde a sus hijos establecer las normas y asumir directamente la disciplina.
Critica al “compadreo” en la justicia
Las reflexiones del maestro también alcanzaron el funcionamiento de la sociedad y la aplicación de las leyes.
Ramón Orlando cuestionó la falta de consecuencias frente a determinadas conductas y sostuvo que la debilidad en el cumplimiento de las leyes contribuye al desorden social.
Asimismo, criticó lo que denominó “compadreo” en República Dominicana, al considerar que las relaciones personales, el estatus o las influencias pueden incidir en la forma en que se aplica la justicia.

Reconocer la influencia de Puerto Rico en la música
En el ámbito artístico, Ramón Orlando reconoció el peso que ha tenido Puerto Rico en la internacionalización de la música popular y destacó su capacidad para promover artistas y géneros en los mercados internacionales.
El maestro resaltó la influencia de la industria puertorriqueña en géneros como el bolero, la salsa, el merengue y el reguetón, así como su capacidad de comercialización y proyección internacional.
También destacó el respaldo que, según su valoración, recibió Juan Luis Guerra del público y del mercado puertorriqueño, y reconoció la contribución de Puerto Rico a la expansión comercial del merengue dominicano.
Aclara su visión sobre el origen de la salsa
Al referirse a la salsa, Ramón Orlando estableció una diferencia entre el origen del género y su posterior desarrollo comercial.
Explicó que las bases musicales que dieron origen a la salsa tienen raíces cubanas, mientras que Puerto Rico apoyó un papel determinante en su interpretación, expansión y comercialización internacional.
En ese contexto, reivindicó también el aporte del dominicano Johnny Pacheco a la expansión internacional del género y al desarrollo del concepto de la salsa.

Celebrará 50 años de carrera musical.
En medio de sus reflexiones sobre la sociedad y la música, Ramón Orlando anunció la celebración de sus 50 años de trayectoria artística con un concierto programado para el 23 de septiembre en el Estadio Olímpico de Santo Domingo.
El maestro adelantó que el espectáculo contará con invitados especiales y sorpresas para el público.
Sobre su legado, explicó que aspira a ser recordado no desde la grandeza o la vanidad, sino como una persona cercana, humilde y dispuesta a ayudar.
Su relación con la música comenzó desde la infancia, cuando su padre, Cuco Valoy, identificó sus aptitudes y lo encaminó hacia el estudio formal del piano, proceso que marcaría el inicio de una trayectoria de cinco décadas.
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