
Mientras las están cada vez más en tendencia en el y otras provincias, la República Dominicana sigue siendo vulnerable a los sismos, por lo que debe garantizar que estos proyectos cumplan con la seguridad y la resistencia ante estos eventos.
Al respecto, el considera que las levantadas sobre deben ser revisadas en base a un de emplazamiento, es decir, un estudio que permita observar cómo respondería el terreno específico donde se construirían edificaciones de esta magnitud en caso de un evento.
"El se debe hacer antes del de la edificación, pero siempre existe la posibilidad de revisar la de la estructura en función de la respuesta del suelo blando", observó.
Recordó que los están caracterizados por bajos valores de ondas de corte, bajas frecuencias de oscilación y fuertes contrastes de impedancia sísmica, condiciones que favorecen la amplificación de que pueden dañar potencialmente una estructura que haya sido diseñada sin considerar su verdadera.
La construcción de en el país impulsó la.
En el de este año, este tipo de edificaciones representó el de los 5,450,657.5 metros cuadrados que cuentan con licencias, un 122.8 % más que en el mismo período del año pasado, de acuerdo a la.
Además, el , Hábitat y Edificaciones otorgó a edificaciones de entre enero y julio de este año, casi el triple que las 44 licencias emitidas en el mismo período del 2025, lo que muestra cómo cada vez más estas obras están ganando terreno en el país.
Por eso, la de las es importante para garantizar que el país esté preparado ante un fenómeno de gran magnitud.
Indicó que algunos proyectos que se construyen en el país cuentan con el apoyo técnico de para sus cálculos estructurales (como en el caso de termoeléctricas o centros de salud como el nuevo ), pero aseguró que la gran mayoría de estos proyectos se manejan con.
El geólogo recordó que los están muy presentes en la República Dominicana, incluyendo , Santo Domingo Este y todo el.
Esto incluye municipios como Los Prados, Jardines del Norte, Los Ríos, Villa Mella, Los Alcarrizos, Santiago, La Vega, Bonao, Moca, Salcedo, San Francisco de Macorís o Valverde, entre otros.
El Reglamento para el Análisis y Diseño Sísmico de Estructuras (R-001) divide a la República Dominicana en dos zonas: una zona de alta sismicidad (que contempla toda la región del Cibao y una buena franja de la zona costera del noreste del país) y una zona de mediana sismicidad, que comprende toda la región sur y este.Osiris de León asegura que el código (cuya última actualización fue en el 2011) merece ser actualizado para incluir una microzonifcación sísmica y fortalecer las evaluaciones de la respuesta sísmica local de las infraestructuras.
El presidente de la (Copymecon), , considera que las cumplen con los más altos estándares de calidad y seguridad en la construcción, conforme a las normas vigentes, y mostró una mayor preocupación por las "miles y miles" de construcciones levantadas de manera irregular que suelen colindar con muchos de estos proyectos.
Indicó que, si en el país ocurriera una de la magnitud de y , todas estas construcciones en el casco urbano, algunas de ellas de varios niveles, colapsarían.
De igual manera, explicó que también existen muchas empresas constructores en condiciones de , de cuyas obras no hay garantías de que se esté cumpliendo con los estándares previstos por la.
Por eso, valoró como un paso fundamental la entrada en vigencia del (en ), el cual tipifica las como un y no solo coyuntural, lo que ayudaría a frenar el crecimiento de barrios desordenados en terrenos robados.
"Ya no se va a tratar las como un tema coyuntural, no; se va a tratar como un.
Se están aplicando , por lo que entendemos que vamos a tener avances", ponderó.
Asimismo, consideró que las están en un buen momento a nivel para aprovechar y apoyar a que las pequeñas y medianas empresas de la construcción agoten procesos de , lo que a largo plazo contribuiría a reducir las edificaciones informales..



