Secretario de Estado detalla cambio de estrategia antidrogas de EE.UU. en gira por Sudamérica
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, informó que la administración de Donald Trump priorizará la cooperación con países aliados y el respeto a sus leyes en aguas latinoamericanas, aunque mantendrá intervenciones directas contra embarcaciones vinculadas al narcotráfico. El anuncio se produjo durante una gira por tres países de Sudamérica y llega un año después de los ataques unilaterales contra presuntos narcoterroristas.
Rubio precisó que las operaciones contra el narcotráfico se centrarán en acuerdos con países aliados de la región, incluidos Colombia y Ecuador, para que se apeguen a las legislaciones locales en sus aguas territoriales. Sin embargo, advirtió que las fuerzas armadas estadounidenses mantendrán las intervenciones directas y el uso de la fuerza contra embarcaciones vinculadas al tráfico ilícito de drogas en caso de ser necesario para la seguridad regional.
El reconocimiento público de este cambio de estrategia se produce un año después de que Washington iniciara una campaña de ataques mortales unilaterales contra quienes llama 'narcoterroristas' que operan embarcaciones en aguas internacionales. El ataque más reciente, el mes pasado, elevó a cuando menos 227 el número de personas muertas en 68 ataques contra embarcaciones por parte de las fuerzas armadas estadounidenses.
El gobierno de Trump ahora se enfoca en construir acuerdos para operaciones conjuntas con países aliados de la región. 'Creo que es un avance increíble por primera vez tener países que están dispuestos a participar en estos esfuerzos en sus aguas territoriales', dijo Rubio a periodistas durante su viaje a Quito. 'Lo importante es que estas rutas están siendo interrumpidas. Estas rutas están llegando a su fin', añadió.
Rubio explicó que cada decisión es 'una determinación ataque por ataque u operación por operación' que depende del grado de amenaza y la ubicación de la embarcación. Las recientes intercepciones en aguas latinoamericanas son distintas a los ataques iniciados en septiembre de 2025: ahora, las personas a bordo de estaciones flotantes de reabastecimiento son retiradas y transferidas a las autoridades ecuatorianas, y posteriormente los militares estadounidenses hacen volar las embarcaciones.



