La medida busca aliviar presión en rendimientos que encarecen créditos a consumidores dominicanos
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ampliará desde el miércoles sus operaciones de recompra de bonos para moderar el costo de financiamiento de su deuda, en una semana en la que también subastará títulos a 10 y 30 años. La decisión busca contener los rendimientos a largo plazo que inciden en el crédito de los consumidores.
El Departamento del Tesoro, dirigido por Scott Bessent, iniciará el miércoles una campaña en la que duplicará de 2,000 a al menos 4,000 millones de dólares por operación la readquisición de cupones nominales en los tramos de 10-20 años y 20-30 años, hasta el 4 de noviembre. El objetivo es moderar el coste de la financiación de su deuda.
Al día siguiente, 10 de septiembre, el Tesoro tiene agendado un concurso de reapertura de bonos a 30 años, cuyo rendimiento continúa oscilando entre el 5.24 % y el 5.25 %, manteniéndose cerca de su nivel más alto en 19 años. Este escenario se presenta después de una reunión de responsables de Finanzas y bancos centrales del G20 celebrada esta semana en Carolina del Norte, donde Bessent se centró en disipar la preocupación sobre los bonos y el monto de deuda del Gobierno Federal, que recientemente rebasó por primera vez los 40 billones de dólares.
El secretario del Tesoro subrayó que 'la única manera de salir' de un panorama marcado por el crecimiento de la deuda, tanto en EE. UU. como a nivel global, 'es mediante el crecimiento', algo en lo que aseguró se ha volcado el Gobierno del presidente Donald Trump. Los datos de empleo mejores de lo esperado que se conocieron este viernes no ayudaron a aliviar la presión en el rendimiento de los bonos del Tesoro, con los mercados cerrando la semana a la baja ante la alta probabilidad de que el 16 de septiembre la Reserva Federal se vea obligada a subir los tipos de interés desde julio de 2023.
Bessent ha asegurado que el rendimiento del bono estadounidense a 10 años se ha mantenido 'sin cambios' desde el retorno a la presidencia de Trump. La afirmación ya estaba errada a principios de semana, cuando esos títulos ya estaban 20 puntos básicos por encima de su nivel de enero de 2025. Al cierre de semana, el interés con el que se cotizaba ese mismo instrumento estaba ya por encima del 4.78 %, máximo desde julio de 2004. Esto son 50 puntos básicos por encima del nivel que tenía cuando Trump regresó a la Casa Blanca y un hito en una escalada que comenzó con el inicio de la guerra en Irán.
El último repunte visto el viernes se produjo después de reportarse que Estados Unidos generó 162,000 empleos en agosto, una cifra muy por encima de las estimaciones de los analistas. La cifra dibuja un paisaje en el que conviven un mercado laboral que se mantiene dinámico y una inflación que continúa por encima del 3 %. Esto otorga en principio más margen a la Reserva Federal para incrementar los tipos de interés en su próxima reunión de los días 15 y 16 de septiembre, algo que a su vez tiene el potencial de ejercer presión al alza sobre la curva de rendimientos, especialmente sobre el extremo corto de la misma. Trump, por su parte, cerró la semana comentando que esos datos de empleo subrayan la fortaleza de la economía estadounidense.



