Estudio identifica patrones que buscan confundir al votante y afectar la democracia en la región
La Unesco presentó un estudio que identifica al menos diez consideraciones que afectan los procesos políticos en América Latina y a través de redes sociales. El documento, difundido por el PNUD, detalla cómo estas prácticas buscan incidir en el comportamiento electoral y confundir las reglas de votación.
Entre las tácticas señaladas, el estudio menciona presentar irregularidades como fraude masivo. En países como Perú o Colombia, se difundieron imágenes de actas con tachaduras o sumas incorrectas como prueba de fraude organizado, aunque el escrutinio definitivo corrige esos errores. El PNUD indica que las irregularidades suelen representar menos del 0,5% de los votos.
Otra consideración es el supuesto fraude organizado por autoridades nacionales, locales o electorales. Circulan denuncias que acusan a organismos electorales de alterar resultados, con afirmaciones sobre urnas adulteradas, sistemas hacheados, boletas previamente marcadas o lapiceras que borran votos. En Brasil, la narrativa sobre la adulteración de urnas electrónicas fue central en la campaña de 2018.
El uso de identidades de personas fallecidas, conocido como 'voto fantasma', también figura en la lista. Se afirma que nombres de fallecidos permanecen en el padrón o que sus documentos son utilizados para votar. En Costa Rica, casos atribuidos a esta práctica resultaron ser errores administrativos o malinterpretaciones, y la actualización de registros permitió corregir la información.
Asimismo, se incluye la desinformación sobre votación de personas no habilitadas, la manipulación para inducir la anulación del voto, la desinformación sobre documentación necesaria y la manipulación sobre el voto en el exterior. Estas prácticas explotan el desconocimiento de reglas específicas y buscan confundir a los electores.



