Su regreso reordena las aspiraciones internas y reactiva la disputa con la Fuerza del Pueblo
Gonzalo Castillo irrumpe en el PLD como el proyecto con mayores posibilidades de ser candidato, en un escenario que ya tenía varios aspirantes. El movimiento genera incógnitas sobre alianzas y el futuro de los precandidatos.
El primer revuelo lo provoca Gonzalo Castillo al interior de su propio partido, al convertirse de inmediato en el proyecto con mayores posibilidades de ser el candidato del PLD, en un escenario donde ya había varios aspirantes corriendo. Su sorpresivo “descargo judicial” deja una secuela de incógnitas.
Lo primero que lógicamente se intuye es que hubo manos invisibles, con propósitos políticos estratégicos, que operaron alrededor de ese desenlace. Así como desde un principio su acusación tuvo el marcado ribete de un expediente politizado, su “descargo” produce la misma impresión.
Lo que les ocurrirá a Francisco Javier García, Charles Mariotti, Francisco Domínguez Brito, Ramón Ventura Camejo, Luis de León y Manfred Mata es que tendrán que tomar nuevas decisiones sobre sus proyectos, acorde con la nueva realidad del Partido Morado. Algunos de ellos, probablemente, optarán por retirar sus aspiraciones.
Para el más simple de los mortales dominicanos, detrás de las aspiraciones de Gonzalo se encuentra la voluntad expresa del presidente del PLD y expresidente de la República, Danilo Medina. Gonzalo Castillo sacude al PLD con su regreso.



